Joshuamori
Desde hace muchos años se ha venido trantando todo lo concerniente a los Ovni, sobre ellos hay mucha referencia, publicaciones que tratan de explicar qué son, de dónde vienen si realmente son visitantes de otros planetas.
Se ha comentado, que a mucha gente le resulta difícil aceptar que no somos el único planeta habitado del Universo (especialmente a los que se rigen por ciertos lineamientos generales impuestos por determinadas religiones), y que seguramente nuestras vidas se encuentran regidas por una programación controlada (llámese Karma, Darma, Cielo, etc.) por un sistema que posee, incluso, reglas manifestadas a través de seres o entidades que aunque están en otra dimensión o estado de materia, no dejan de demostrar su influencia en todo momento y lugar.
Se han recibido noticias sobre personas que han tenido contactos con extraterrestres y según diferentes informes parecen coincidir en que éstos presentan un aspecto humanoide, su nivel intelectivo es superior al nuestro, han desarrollado al máximo el inconsciente y han suprimido, por decirlo en un lenguaje corriente, las emociones. La actitud de estos seres hacia los humanos no puede ser más positiva; es en todos los casos una actitud fraternal, de amistad, de cariño, de comprensión, de tolerancia y de amor.
La mayoría de las personas que han establecido contactos, sin darse cuenta han cambiado su forma de vida y su manera de pensar, a partir de ese momento ya no ven las cosas de la misma manera; la existencia, la vida, la comprensión del Universo y de la Religión toman un sentido nuevo y en la mayoría de los casos adquieren un interés muy positivo, fraternal y solidario para con sus semejantes.
El hombre actual ya no discute las probabilidades de la existencia y pluralidad de mundos habitados, concepción que ayer era considerada absurda por la mayoría de los gobiernos y determinadas Religiones; casi se puede afirmar que hoy sabe, o presupone, que tales mundos existen y que el Universo está lleno de distintos "mundos habitados".
Lo cierto como alguien escribía el primer relato publicado se insertó en el periódico "Los Ángeles Times" el 26 de Junio de 1.947. Kenneth Arnold, piloto aficionado, refería que había observado sobre la parte occidental de Washington objetos brillantes que volaban a una velocidad de 1.500 Km. por hora aproximadamente, y a una altura de unos 3.000 metros. Dijo que los objetos mencionados eran parecidos a un platillo. De esta observación procede la denominación de "platillos voladores" que se aplica, un poco burlonamente, a estos desconocidos objetos. Despertó gran expectación e inquietud la noticia de que el día 7 de Enero de 1.948, el capitán de aviación norteamericano Thomas Mantell había perecido al caer el avión con el que intentaba seguir a uno de estos objetos volantes. El piloto habló, por la radio de abordo, de "un objeto metálico de grandes dimensiones" que se disponía a seguir; comunicó más tarde que no había podido acercársele más, a pesar de haber ascendido hasta 2.000 pies de altura; a partir de ese momento ya no se recibieron más noticias de él y la causa de la caída del avión nunca fue esclarecida. La máquina parecía haber explotado en el aire.
El aterrizaje de un objeto luminoso durante varios días en las montañas de México ha sido uno de los casos más claros de cuantos se recuerdan en la historia; el suceso, que pudo ser fotografiado infinidad de veces, tuvo una resonancia mundial y llegó a ser comentado en el organismo internacional de mayor prestigio: la ONU.
Pero las dudas permanecen, ya que siempre se ha ocultado y jamás se ha registrado esa manifestación fuera de duda y ese contacto que disiparía cualquier objeción; de ahí que no podamos pretender resolver problemas, sino, simplemente recoger las últimas corrientes, las más serias y científicas que se han extendido sobre el fenómeno O.V.N.I. o U.F.O..
Agrega el Centro de Investigaciones Parapsicológicas y Terapias Alternativas de Buenos Aires, que ante los continuos informes de los pilotos en vuelo, que aseguraban ver extraños objetos luminosos que les seguían, surgió el "Sonder Buró 13", y a todo el montaje se le denominó "Operación Urano". En realidad, no se pretendió nunca investigar sobre platillos volantes, sino que los dirigentes de la aviación alemana creían que se encontraban ante algún arma secreta de las fuerzas aliadas. Lo mismo sucedía por la parte aliada, que pensaba en algún arma secreta de Hitler cuando sus pilotos informaban de tales objetos voladores no identificados.
A raíz de un nuevo incidente en los Estados unidos en 1.947, el Servicio de Información del Aire, "ATIC", comenzó a recopilar datos. La conclusión fue terminante: "los platillos voladores existen".
El 30 de Diciembre de ese mismo año, el secretario de estado de defensa, James D. Forrestal, desaparecido en circunstancias todavía hoy sin aclarar, firmó el decreto por el cual se creaba la "Comisión de objetos voladores no identificados", en el seno de la "ATIC", con el nombre de "Progect Sing", más conocido como "Project Saucer". Con los informes elaborados por los componentes de esta comisión, se inició un estudio que no terminaría hasta 1.956, en el que se afirmaba que los platillos voladores no eran de origen soviético, sino extraterrestre.
Los años cercanos a 1.950 fueron auténticamente angustiosos en el terreno de los Ovnis. Las autoridades militares norteamericanas no llegaron a estar conformes con los resultados que publicaba el "Project Sing", afirmativos casi siempre, y lo reemplazaron por el "Project Grudge". Sus miembros se dedicaron, por encima de todo, a ocultar el fenómeno, tratando de buscar explicaciones naturales a todos los fenómenos que se les presentaban, e incluso a desacreditar a los visionarios, dentro de la línea oficial de que los Ovnis no existían. De esta manera, los Estados Unidos capitalizaban prácticamente toda la información sobre estos fenómenos; pero como en muchas partes se desconfiaba de los resultados que facilitaban, en 1.951 se creó entre Francia y Gran Bretaña la "Comisión Internacional de Encuestas Científicas Urano", que pretendía poner en claro todo lo existente sobre este complicado asunto. También en los Estados Unidos se creaba otra comisión, la "Civilian Saucers Investigations".
Un último paso se dio en 1.952, cuando el "Project Grudge" fue reemplazado por el "Proyecto Libro Azul". A partir de este momento, comenzó la decadencia de los organismos creados de manera oficial, para transformarse en comisiones secretas.
Dentro del estudio de los ovnis merece referirnos al estudio Cometa en donde encontramos interrogantes como: ¿Existen elementos reales para pensar y/o confirmar la existencia de los Objetos Voladores No Identificados (OVNIS)? ¿Cuáles son los casos mejor documentados en el mundo? ¿Cómo deberían reaccionar las autoridades? ¿Cómo han reaccionado realmente? ¿Cuál es el nivel de nuestros conocimientos y de nuestra tecnología con respecto a este tema? ¿Qué es lo que ocultan los más altos niveles de los sistemas de inteligencia de los gobiernos de las superpotencias? ¿Por qué la resistencia? ¿Por qué el secreto? Estas son algunas de las interrogantes que COMETA estudió detalladamente, con el fin de establecer las bases de conocimiento y operación en el caso de un probable contacto con seres inteligentes venidos de otros mundos. En este informe se exponen los hechos tal como fueron conocidos y analizados, y las hipótesis de trabajo a través de las cuales este grupo francés pudo determinar la importancia de un estudio serio, profundo y exhaustivo de este fenómeno. Un estudio realizado bajo la luz de la objetividad y la serenidad, que permita llegar a conclusiones susceptibles de ser realizadas, pero sobre todo que permita poner en práctica los elementos necesarios para preparar a las masas para un contacto inminente con esas inteligencias extraterrestres de visita en nuestro mundo.
