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La Coctelera

Categoría: Psicología transpersonal, ¿Sabía usted qué

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AMOR PLATONICO


JOSHUAMORI
Muchos quizás en su vida han experimentado lo que el amor platónico reprsenta, especialmente cuando en él se manifiesta ese toque espiritual que conlleva.
Al adentrarnos ensu alcance, repercusiones del amor, no cabe la menor duda de que uno de los que mejor lo han analizado y aportado sus opiniones al respecto es justamente Platón, de quien se ha dicho,está considerado -junto con Aristóteles- el mayor filósofo nacido en Grecia (427-347 A.C.). Su familia pertenecía a la aristocracia ateniense. Su madre descendía de Solón, uno de los siete sabios de Grecia; y su padre era descendiente del legendario rey Codro, considerado, también, un descendiente de Neptuno. Platón posiblemente fue alumno de Cratilo, a su vez, discípulo de Heráclito. Sin embargo, el evento más importante de su formación es el encuentro con aquel que será su verdadero maestro: Sócrates, al cual permanecerá vitalmente vinculado, hasta la muerte de éste.
geocities.com nos indica, que el primer intento de definición del amor en las obras platónicas se encuentra en el Lisis. En este texto, en términos generales el amor es "desear que la persona amada sea lo más feliz posible", nos dice el personaje Sócrates, dirigiéndose al joven Lisis, a quien estimula a reflexionar en su situación social en el marco de los límites de su casa. Y Sócrates prosigue su explicación señalando que los padres del joven le aman, por consiguiente desean su felicidad, sin embargo, no le entregan una libertad absoluta -ya que debe obedecer al esclavo de la casa y al maestro en la escuela- pues no posee aún un conocimiento suficiente de las cosas. Esto significa que se le permite hacer todo aquello de lo cual tiene un conocimiento adecuado. Y así se desprende que es el conocimiento y no la edad lo importante. Otra consecuencia es que todos confiarán en nosotros si es que se dan cuenta que poseemos el conocimiento para saber hacer. La gente nos estimará en la medida en que seamos útiles. Sócrates señala, al final, que si queremos ser amados, tenemos que adquirir la sabiduría, la que no debe entenderse como un conocimiento teórico, sino práctico. El punto de vista utilitarista de Sócrates es innegable aquí. El diálogo prosigue con la búsqueda -al estilo de Sócrates- de la definición del término "amigo". Pero el vocablo es equívoco, pues puede ser utilizado tanto para designar a la persona que quiere como para designar a la persona querida. Para clarificar esto, Sócrates pregunta: ¿quién es el amigo, el que ama o el que es amado? El interlocutor de Sócrates responde que aquí no hay diferencia, sin embargo, es claro que la hay, pues el amor no siempre es correspondido y puede suceder que alguien ame a quien le odia. En todo caso, no hay claridad al respecto y, por tanto, Sócrates plantea las cosas de otra manera. Se analiza, a continuación, el adagio que dice que "lo semejante es amigo de lo semejante". Según esto los buenos serán amigos de los buenos, y los malos, de los malos. Sin embargo, si aceptamos el concepto platónico de que la maldad significa ignorancia y discordia, los malos no pueden ser amigos de nadie, pues nunca mantienen una semejanza con nada, ni siquiera consigo mismos. Es decir, el adagio sólo es válido para los buenos o armoniosos. Pero a partir de esto llegamos a una conclusión inesperada: alguien completamente bueno y autosuficiente no necesita de nadie que le ayude a serlo. Asimismo, si la amistad se fundamenta en la necesidad, una persona absolutamente buena no la podría sentir. Tampoco, tendría sentido la amistad entre dos personas completamente buenas, pues no necesitan de nadie.
Platón nos dejó toda su filosofía en diálogos, la mayoría de los cuales tienen como protagonista a Sócrates, aunque sólo los primeros reflejan el pensamiento socrático. Hay en ellos un filosofar -justamente- al estilo de Sócrates, es decir, un pensar en compañía de otros, una averiguación continua y un sistema abierto de pensamiento.
Los diálogos escritos entre el 399-389 llamados "socráticos de juventud" - Apología de Sócrates, Critón, Laques, Cármides, Lisis, Eutifrón- no tratan el concepto de amor, excepto el Lisis que intenta aproximarse a él y en lo medular definir la amistad. Es sólo en los diálogos de madurez (385-370) en donde encontramos una explicación suficientemente elaborada sobre el amor. Más precisamente en los diálogos Banquete y Fedro. El primero de éstos desarrolla una filosofía del amor y de las ideas, mientras el segundo aborda no sólo el amor, sino también los temas de la belleza y el alma. Éste capítulo, por tanto, sintetiza la sabiduría platónica del amor extraída de esas obras.
En Platón hay dos términos que guardan relación con la esfera del amor. El primero es "filía" que designa el amor en un sentido amplio, el cual incluye el amor de padre e hijos, la amistad e incluso el amor sexual. El segundo vocablo es "eros" que designa más precisamente el amor sexual.

Se nos recuerda que en el amor platónico el filósofo Platón concibe esta idea dentro de la clasificación de los tipos de amor en sus Diálogos (sobre todo en Fedro y El Banquete), que en otras palabras es el amor a la belleza, manifestándose típicamente en el amor entre un hombre y un muchacho, pero amor que es preferible expresar en forma intelectual y no física.
A partir de la belleza de las cosas materiales, la mente pasa a la belleza de los cuerpos humanos; luego, a la belleza de la bondad; de ahí a la belleza de las ideas, para finalmente llegar al conocimiento y amor de la belleza absoluta, que es Dios. Los neoplatónicos renacentistas establecieron una concepción del amor humano ideal. Castiglione y Bembo, desarrollaron el concepto de “amor platónico”, según el cual un hombre supera la sensualidad cuando su razón le hace comprender que la belleza es tanto más perfecta cuanto más apartada está de la materia corruptible. A través de este conocimiento, el amor se transforma en un afecto platónico, que es la unión exclusiva de la mente y la voluntad de ambos amantes. Este mutuo afecto conducirá a ambos a la contemplación de la belleza universal y, por tanto, a la contemplación de Dios. La belleza corpórea no es bella en sí misma, es la imagen o reflejo de la belleza espiritual, el alma humana debería aspirar a conocer y amar esa belleza esencial. Por eso, el amor a la belleza física es un paso hacia el objetivo final de unión con la belleza última y única real de lo sagrado. De esta idea se desprende que esta concepción filosófica del amor ideal ofrece una justificación para centrar los valores de la vida exclusivamente en el amor humano que es legado de Dios, sin considerar todos los demás valores. La tragedia está en que en la naturaleza del hombre la materia se combina con el espíritu, por lo que este es fuertemente impulsado a romper el círculo cósmico del amor, quedando anclado en un amor imperfecto e inferior.
El análisis que desarrolló Platón acerca del amor es uno de los más espléndidos que llevó a cabo este pensador. El amor no es ni bello ni bueno, sino que es sed de belleza y de bondad. El amor, pues no es un Dios(Dios es, solo y siempre, bello y bueno),pero tampoco un hombre. No es mortal, pero tampoco es inmortal: es uno de aquellos seres demoníacos intermedios entre el hombre y Dios. Aquello que los hombres acostumbran a llamar amor no es más que una partícula del verdadero amor: este consiste en el deseo de lo bello, del bien de la sabiduría, de la felicidad, de la inmortalidad, de lo Absoluto. El amor conduce a diversos caminos que nos llevan a conocer el bien(toda forma de amor es deseo de poseer el bien para siempre). El verdadero amante es aquel que recorre todos esos caminos hasta el final, para alcanzar la visión suprema, es decir, hasta llegar a la visión de lo que es absolutamente bello.
El Banquete es el diálogo más importante de Platón en torno al concepto del amor. Sus escenas se desenvuelven justamente en un banquete que se desarrolla en casa de Agatón para celebrar el éxito de una de sus tragedias. Los comensales han acordado dedicar su reunión, en parte, a realizar discursos sobre el dios Eros, el cual no habría recibido jamás un elogio consistente por parte de poetas y sofistas. El texto se transforma así en una serie de discursos sobre el amor que van desde lo más superficial a lo más profundo, destacándose el discurso final de Sócrates que nos entrega el pensamiento de Platón al respecto.
El primer discurso es el de Fedro quien señala que Eros, el dios del amor, es la divinidad más antigua. Eros, según él, hace que los hombres sientan vergüenza y ambición, además, que el influjo de éste en los hombres es mayor que cualquier otro sentimiento, ya que su poder impulsa a grandes acciones, como cuando el amante muere por su amado. En su presencia los amantes se abstienen necesariamente de toda vileza y cobardía. En suma, Eros es una fuerza inspiradora de acciones elevadas.
El segundo discurso corresponde a Pausanias, quien distingue entre dos tipos de Eros, cada uno de los cuales sigue a una Afrodita distinta: Afrodita Pandemos y Afrodita Celestial. El Eros de Afrodita Pandemos, es el de aquellos hombres que aman lo corporal y que buscan lograr sus fines sin interesarse en el proceso. El Eros de Afrodita Celestial es propio de hombres que buscan la perfección moral. Quien está bajo el influjo de este Eros, busca una relación permanente para la educación física y la filosofía así como educar a su amado en la sabiduría y el valor.
Esta distinción entre los dos Eros demuestra que este discurso está pronunciado con un discernimiento más profundo y con una conciencia más elevada que la del primer discurso.
El tercer discurso es del médico Erixímaco quien -aceptando la distinción de Pausanias- sostiene que no sólo los hombres poseen un doble Eros, sino todas las cosas. Basándose en la medicina, Erixímaco señala que los cuerpos poseen este doble Eros o deseo y que es justo consentir a los buenos deseos que se identifican con el amor denominado celeste. Según Erixímaco es labor del profesional médico saber cuáles son dichos buenos deseos. Asimismo, para otorgar un mejor orden a las cosas -desde lo humano y lo divino hasta las estaciones y los climas- debemos estimular los deseos que nos conducen a la piedad y a la justicia. Doquiera que hay armonía y ritmo cabe hablar de la presencia del amor. Tal es -grosso modo- la interpretación que Erixímaco hace de Eros. En ella el significado de Eros resulta ampliado al identificárselo con una fuerza universal de la naturaleza. Ciertamente el discurso de Erixímaco es más profundo que los anteriores, aunque peque de algún grado de arrogancia profesional.
El discurso siguiente desarrolla una fantástica concepción antropológica y le pertenece a Aristófanes. Éste nos dice que, primitivamente, existían tres tipos de seres humanos, los cuales tenían sus órganos duplicados. Unos eran machos; otros, hembras y, finalmente estaban los andróginos. Estos seres primitivos habrían conspirado contra los dioses , y puesto que Zeus no podía destruir la raza humana, dado que ésta era la que adoraba a los dioses, partió en dos a los seres primitivos en castigo por su conspiración. Desde entonces los seres humanos buscan su otra mitad. Cada mitad de un hombre y mujer primitivos se entregan a la homosexualidad en busca de su otra mitad, en tanto que, la mitad del andrógino se entrega a la heterosexualidad en busca de su otra mitad.

Agrega wikipedia, que el Amor platónico es una de las expresiones imprecisas en las cuales se concede una importancia más espiritual que sensual al amor. Propiamente hablando, es una elevación filosófica de la manifestación de una idea hasta la contemplación de la misma, que varía desde la apariencia de la belleza hasta el conocimiento puro y desinteresado de su esencia. Es una forma de amor y amistad en que no hay un elemento sexual o este se da de forma mental, imaginativa o idealistica y no de forma física.

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CARL GUSTAV JUNG Y LA ALQUIMIA







JOSHUAMORI
Cabe señalar que Jung que ha sido muy reconocido por sus enseñanzas en pro de la psicología, conocimientos que muchos usan tratando de explicar problemas sobre la personalidad, comportamiento humano, también, estuvo interesado en la fenomenología que se manifiesta en nuestro planeta, en todo aquello que da paso a los fenómenos paranormales, de hecho le llamó mucho la atención la parapsicología y aunque por muy poco tiempo , casi al final de su vida le interesó buscar explicaciones a sus manifestaciones, tuvo contacto con Freud, sobre estos tópicos, así como también le interesó las cosas raras que se manifiestan en el cielo, hasta el extremo de pensar que no estamos solos, de que exiten otros planetas habitados, todo ello lo escribe en su obra "Las cosas raras que se ven en el cielo".

prodiversitas.bioetica.org/, nos indica, que Carl Gustav Jung (1875-1961) es una de las figuras más importantes de la psicología transpersonal así como uno de los simbólogos más considerados de este siglo (tanto en el campo de la mitología como en lo que respecta a la interpretación de los sueños) y un gran conocedor de corrientes esotéricas como el Gnosticismo cristiano, el Tantra, el Taoísmo, el I-Ching y la Alquimia. Sus libros han sido editados, en lengua castellano, casi todos por Paidós (En este acercamiento a la "cosmovisión" junguiana de la Alquimia sólamente quedarán reseñados de forma específica los no publicados en Paidós, de los que no se diga el nombre de la editorial se entenderá que están en Paidós).

Entre 1912 y 1919, tras separarse de Freud, Jung fue sujeto -más paciente que activo, al parecer- de una irrupción casi incontrolable de imágenes provenientes de lo que él denominaría Inconsciente Colectivo, que fueron, en sí, la "materia prima" que, en opinión de su secretaria personal, Aniela Jaffe, "hizo posible la producción intelectual a la que se dedicó durante el resto de su vida"(Personalidad y Obra de C.G.Jung, Monte Avila).

Buscando antecedentes históricos a lo que le estaba aconteciendo y a las intuiciones "psicológicas" a las que estaba llegando, Jung se adentró, entre 1918 y 1926, en el aparentemente caótico mundo simbólico del Gnosticismo cristiano. Posteriormente encontraría su base de apoyo histórico en la Alquimia, hasta el punto de que estaba convencido de que su Psicología Analítica enlazaba directamente con la Alquimia y que su método "psicoterapéutico" y revitalizador de símbolos, denominado "Imaginación Activa", era una especie de método mejorado de la "Imaginatio vera et no phantastica" del Opus alquimista.

En 1928 le llegó a sus manos un libro de alquimia china que le sirvió para correlacionar su búsqueda interior con la de los alquimistas. Esta obra se llamaba El Secreto de la Flor de Oro, cuya tradición oral se remontaba al siglo VIII de nuestra era. "Yo devoré prácticamente el manuscrito, pues su contenido vino a corraborar inesperadamente mis ideas sonre el mandala y la circunvalación alrededor de un centro.

El contacto con esa obra puso fin a mi aislamiento, pues a través de sus páginas logré conocer a mis precursores ideológicos y relacionarme con ellos", confesaría en sus memorias (Recuerdos, Sueños y Pensamientos, Seix Barral).

A partir de entonces Jung se sumergirá en la Alquimia, llegando a tener una de las colecciones de libros e infolios más importantes del mundo, con más de doscientos títulos. Casi toda esta biblioteca alquimista la tenía ya en su posesión en 1940. Su conocimiento del latín y del griego le facilitaron la lectura y estudio concienzudo de tales textos. "Las experiencias de los alquimistas eran mis propias experiencias y su mundo era, en cierto sentido, mi propio mundo", confesaría.

Entre los autores y libros preferidos de Jung, Aniela Jaffe cita a Gerardus Dorneus (s. SVI): "Los pensamientos de este sabio sobre el trabajo de laboratorio y la meditación, sobre las fases del "opus" y de la "conniunctio", así como también sobre el concepto del "Unus Mundus", proporcionaron a Jung la clave para la comprensión de los anhelos alquimistas" (especialmente le interesaron Physica Trismegisti y Philosophia Meditativa). Paracelso le fascinaba igualmente y a su figura dedicó la monografía Paracélsica (1952), a la par que, en sus memorias confesaría que fue estudiando a Paracelso lo que finalmente le llevó "a intuir la esencia de la Alquimia en su relación con la religión y la psicología, o mejor dicho, la Alquimia en su aspecto de filosofía religiosa".

Si hubiera que hablar de libros habría que reseñar especialmente el Rosarium Philosophorum (1550), de Arnaldo Vilanova, cuyas imágenes y texto le sirvieron para escribir el libro Psicología de la Transferencia (1946). Asimismo hay que citar el Mutus Liber (1677). Jung desvelaría, asimismo, el simbolismo arquetipico de algunos sueños y sus referentes simbólicos alquimistas en Psicología y Alquimia (1944), y al final de su vida volvió a dedicarle las 800 páginas de los dos primeros tomos de Mysterium Coniunctionis (1955-56); el tercer volumen, sobre la Aurora Consurgens lo escribió Marie Louise von Franz, quien le fue de valiosa ayuda durante muchos años por sus conocimientos de filología, y que es autora de una biografía "espiritual" de Jung muy interesante (C.J.Jung. Su mito en nuestro tiempo, Fondo de Cultura Económica), así como del libro Alquimia (Luciérnaga).

Su primera exposición pública sobre los paralelismos encontrados entre su Psicología Analítica y la Alquimia los dió a conocer en dos conferencias pronunciadas en sendos congresos de Eranos, en Ascona (Suiza): "Los símbolos oníricos del Proceso de Individuación" y "Los conceptos alquimísticos en torno a la salvación", que son la base sobre la que gira su ensayo Psicología y Alquimia.

Además de los libros citados, las referencias alquimistas en la obra junguiana se encuentran en casi todas sus obras, destacando especialmente su prólogo en El secreto de la Flor de Oro (1929), en el que incide sobre el Proceso de Individuación y el arquetipo del mandala, y en "Simbología del Espíritu" (1948), en el que se detiene sobre todo en el simbolismo del Mercurio Filosofal (publicado en Fondo de Cultura Económica).

Desde luego, no se puede pasar por desapercibido también su interes en la Alquimia y al respecto se ha dicho , que el interés de Carl G. Jung por la alquimia surgió de su intenso entusiasmo por el gnosticismo y su deseo ya desde 1912‑ de encontrar un nexo con los procesos del inconsciente colectivo que allanaría el camino para que la sabiduría (sophía) gnóstica volviera a entrar en la cultura moderna. Jung encontró tal conexión en la alquimia, a la cual vio como análoga a la individuación, el proceso de convertirse en un todo. Jung tuvo muchos sueños significativos durante su vida, entre ellos uno en 1926 en el cual se vio a sí mismo como un alquimista del siglo XVII que estaba creando un gran trabajo de alquimia. El sueño resultó ser profético, porque Jung hizo de la alquimia un punto importante en muchos de sus estudios. Inspirado por éste y otros sueños alquémicos, Jung reunió una gran cantidad de trabajos acerca de la alquimia y se sumergió en el estudio de la materia. Textualmente losenigmas.com.ar. señalan que ,su investigación estuvo influida en gran medida por The Secret of the Golden Flower, un pasaje chino místico y alquémico descubierto por su amigo Richard Wílhehn y que éste le había entregado en 1928 para que escribiera un comentario. The Secret of the Golden Flower le reveló a Jung el vínculo entre el gnosticismo y la psicología del inconsciente. Al comparar el tratado chino con los trabajos de alquimia latinos, Jung encontró que los sistemas de alquimia tanto de Oriente como de Occidente trataban esencialmente acerca de la transformación del alma.

Jung se asombró al notar que muchos de sus pacientes, hombres y mujeres de ascendencia tanto europea como norteamericana, producían en sus sueños y fantasías símbolos similares o idénticos a los de mitos, cuentos de hadas, cultos misteriosos y trabajos de alquimia. Esto le condujo a desarrollar sus ideas del inconsciente colectivo, una reposición de imágenes primitivas y patrones de conducta compartidos por la humanidad.

Las primeras palabras importantes de Jung sobre de la alquimia fueron pronunciadas en una conferencia en la que se refirió a los símbolos de la alquimia en los sueños, titulada "Símbolos de los sueños y el proceso de individuación" y ofrecida en 1935 en Villa Eranos, en el lago Maggiore, al sur de Suiza. Un año más tarde, también en Eranos, ofreció otra charla acerca de la idea de la redención en la alquimia. Su primer libro sobre el tema fue Psychology and Alchemy (1944). Aion, Alehemiea! Studies y Mysterium Coniunctíonis también tratan sobre la alquimia. El conocimiento que Jung reunió acerca de la alquimia se ejemplifica a través de todos sus últimos escritos.

Jung vio la alquimia como un proceso espiritual de redención que comprendía la unión y la transformación de la naturaleza. El procedimiento experimental de los alquimistas para disolver y coagular simbolizaba la "muerte" y el "renacimiento" de las sustancias que usaban. Los alquimistas eran parte del proceso y transmutaban su propia conciencia en un estado superior a través de la muerte y el renacimiento simbólicos.

Según Jung, los primeros alquimistas cristianos usaron la piedra filosofal como un símbolo de Cristo. Así, en un sentido místico elevado, la alquimia representa la transformación de la conciencia en el amor, personificado por lo hermafrodita

Definitivamente para Jung, la Alquimia, para Jung, era ante todo una búsqueda espiritual en la que el alquimista, tratando de encontrar el espíritu mercurial, el "Antrophos", en los elementos de la naturaleza (en la materia), terminaba por hallarlo dentro de sí mismo, y donde queriendo redimir a la naturaleza se redimía a sí mismo. Según Jung, "tanto en Oriente como en Occidente, el núcleo central de la Alquimia está representado por la doctrina gnóstica del Anthropos y es, por completo, con arreglo a su esencia, una peculiar doctrina de redención" (Simbolismo del Espíritu). No todos lo lograban, ni mucho menos, pues era fácil quedar prendidos -como ahora- en la gran "red de la diosa Maya", es decir, en los entrelazamientos provocados por las proyecciones psíquicas a través de las cuales uno ve en los demás, e incluso en los objetos animados o inanimados, características que en realidad no son de ellos sino del inconsciente personal de uno mismo.


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LA RELEVANCIA DEL EFECTO MOZART


JOSHUAMORI
Se ha dicho que Don Campbell, músico y profesor, autor de los conocidos best seller El efecto Mozart y El efecto Mozart para niños, ha investigado durante años los efectos de la música en los seres humanos y ha llegado a la conclusión de que determinados tipos música, sobre todo algunas piezas compuestas por Mozart, son capaces, no sólo de ayudar a curar el cuerpo, sino que ayudan al crecimiento del feto, al desarrollo del niño recién nacido y del bebé, mejorando su capacidad intelectual y física y despertando su creatividad. La música es el mejor regalo que podemos hacer a nuestro hijos, porque con ella estaremos ayudándoles a construirse un bagaje inestimable que les acompañará el resto de su vida
El profesor Tomatis, otorrinolaringolo francés, descubrió este efecto hace mas de 40 años y desde entonces lo usa en el método que lleva su nombre y que se aplica en más de 250 centros en el mundo. "Mozart fue un virtuoso del sistema neurovegetativo y un especialista en neurología funcional", escribe en su libro dedicado al compositor y que tituló justamente "Pourquoi Mozart".

Según Tomatis, hay varias maneras de probar las cualidades terapéuticas excepcionales de la música de Mozart. Las mas evidentes son : el análisis estético y psicológico de sus composiciones; los efectos neurofisiológicos en el cuerpo humano y por ultimo ; el análisis en laboratorio del espectro sonoro de su música.

Desde el punto de vista estético o psicológico Tomatis distingue una serie de cualidades que están presentes simultanea y permanentemente en todas las composiciones de Mozart.

Que tiene de especial entonces esta música ?

Hay en todas sus frases, escribe Tomatis, en sus ritmos y en sus secuencias una sensación de libertad y rectitud que nos permite respirar y pensar con facilidad. Nos transmite algo especial que pone en evidencia nuestro potencial creativo y nos hace sentir como si fuéramos los propios autores de lo que escuchamos. Nos hace creer que la frase musical se desarrolla de la única manera como podría desarrollarse.

En sus obras reina un sentimiento de seguridad permanente. No hay momentos insólitos. Todo esta perfectamente ligado. El pensamiento se desarrolla sin choques ni sorpresas. Mozart se vuelve así accesible a todos y jamás nos cansamos de escucharlo.

Sentimos constantemente una felicidad y un sentimiento de perfección que no se encuentra en ningún otro compositor, por mas alegre que este sea. Mozart nos lleva a otro universo, nos hace resonar a través de nuestras fibras mas sensibles. Gracias a su música podemos vibrar con nosotros mismos, tomar conciencia de nuestro ser. A Mozart no le interesa en absoluto revelarse en nosotros, sorprendernos, dejarnos atónitos. Al contrario, con su música nos conduce a un lugar donde comenzamos a ser nosotros mismos.

Escuela Mental.com señala que Gerard Depardieu dice que Mozart ayudó a curar la tartamudez de su hijo.Lo cierto que el «Efecto Mozart»,es una leyenda científica que se originó el 14 de octubre de 1993 por un estudio publicado en Nature.

Según dicho estudio, realizado en la Universidad de California en Irvine, Estados Unidos, unos estudiantes que habían estado escuchando la Sonata para dos pianos en Re Mayor de Mozart durante 10 minutos resolvieron mejor unas pruebas de razonamiento espacial que los estudiantes que habían escuchado música new age o que no habían oído nada en absoluto.

La noticia corrió como la pólvora por todo el mundo con titulares como "Mozart puede aumentar la inteligencia de su hijo". El estudio original de Nature no sólo no se había hecho con niños sino que había encontrado un aumento temporal y muy modesto del Coeficiente de Inteligencia de unos estudiantes universitarios.

Aparecieron CD con títulos como «Barroco para su bebé» o «Mozart para papás y mamás», mientras los propios autores del estudio no daban crédito a sus ojos. En 1998, en el Estado de Georgia, Estados Unidos, se empezaron a entregar CD de Mozart a todos los padres con niños pequeños. Más tarde se siguió el mismo ejemplo en otros lugares. Se organizaron conciertos para bebés y se dispararon las ventas de Mozart.

Detrás de todo ese imperio como se ha dicho está Don Campbell, un músico estadounidense afincado en Colorado que ni es científico ni tiene nada que ver con el estudio original, pero que se apresuró a registrar la expresión «Efecto Mozart» y se ha hecho de oro con sus dos best-seller en los que habla del efecto curativo de la música para todo tipo de males. También ha publicado más de una docena de CD.

Dice que la música de Mozart es buena para corregir unos cincuenta problemas, entre ellos: el dolor de cabeza, de espalda, el asma, la obesidad, el alcoholismo, la epilepsia, la esquizofrenia, las enfermedades del corazón, el bloqueo del escritor, el sida, .... y que sirve para otros menesteres como hacer un mejor vino, un pan más sabroso o para mejorar el sabor de la cerveza.

En 1999, se vertieron sospechas sobre el famoso estudio. Una revisión de 16 trabajos realizados posteriormente a su publicación —con un total de 714 voluntarios— reveló que ninguno de ellos había logrado reproducir los resultados. El autor de esta revisión, Christopher F. Chabris, del Massachusetts General Hospital y Harvard Medical School, dijo que el aumento de la habilidad para realizar esas tareas era «estadísticamente insignificante» y que no debería verse como «un fármaco intelectual milagroso».

Muchas publicaciones se hicieron eco. La CNN tituló: «Mozart es agradable, pero no aumenta el Coeficiente de Inteligencia». Uno de los autores del estudio original, Frances Rauches, estaba de acuerdo con sus críticos. Declaró que ellos nunca habían dicho que Mozart sirviera para aumentar la inteligencia de los niños. «Estoy horrorizada y muy sorprendida por todo lo que ha pasado. Es un salto gigante pensar que si una música tiene efectos a corto plazo en estudiantes universitarios va a hacer que los niños sean más listos. Cuando publicamos los resultados, pensamos que nadie iba a hacer caso. Todo el asunto se ha ido completamente de las manos».

Así y todo, el fenómeno siguió creciendo, y lo sigue hoy en día. Hay centros por todo el mundo donde se imparten tratamientos a base de Mozart.

Michael Linton, director de la División de Teoría de la Música y Composición en la Middle Tenessee State University, escribió:

«Pobre Mozart, ¿dónde está él en todo esto? Perdido. Las magníficas danzas de Mozart, el terrorífico trueno de Don Giovanni, el éxtasis de La Flauta Mágica, las intrincadas harmonías de sus sinfonías, y la trascendencia de sus trabajos finales: el Ave verum corpus, la Clemenza di Tito, y el Requiem, todo ello está perdido en la muchedumbre que sigue al curandero ambulante de Campbell.

La música más genial de Mozart no es para ser más inteligente o adquirir poder. Es para convertirse en un ser humano y para vivir, como firma sus partituras, in nomine Domine. Eso es para lo que el Efecto Mozart tiene que servir. »

Yo no conozco otro más que Mozart para alcanzar este nivel", dice Alfred Tomatis. Y lo comprobó clínica y estadísticamente, sanando a mas de 100.000 pacientes con la música de este compositor. Además realizó experiencias sorprendentes en un monasterio en Bretania con vacas que escuchando sinfonías de Mozart aumentaron notablemente su producción de leche. En Munich realizó experimentos con niños desahuciados llegando a normalizar signos vitales con música de Mozart, sonidos fetales y la voz materna.

Otras experiencias similares se hicieron con vegetales, en Canadá, donde constataron mejoras en el crecimiento y en la "tonicidad" de las plantas.

Pero mas allá de todo, Mozart tocó el cuerpo humano como nadie jamas lo ha hecho. Su música hace vibrar y fluir el propio canto de cada ser humano. Pone en resonancia el potencial de quien lo escucha. En Mozart nos reencontramos todos.

Son esos ritmos fundamentales que Mozart ha sabido explotar y de los cuales no se separara jamas, bajo ningún pretexto de innovación. Su composición será siempre de alto nivel, aparentemente fácil incluso en la complejidad.

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APORTACIONES DE LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL

En el presente quienes están interesados en ahondar más en su ser contactándose más con espíritu , mente y cuerpo, no puede ignorar el alcance, repercusiones que genera las aportaciones de la psicología transpersonal.
En esta oportunidad proporcionamos algunas aportaciones que nos ayudan a entender su relevancia, así se puede señalar:

  • Los orígenes de esta corriente toman forma a fines de la década del 60 y que, pese a contar con brillantes exponentes como Abraham Maslow, Stanislav Grof y Ken Wilber, ha sido ignorada sistemática en el ámbito académico de la Psicología. No se enseña prácticamente en ninguna universidad aún siendo, probablemente, la corriente psicológica más abarcativa de todas. Por supuesto que este es un punto discutible y propongo este escrito como una contribución al debate.
  • La psicología transpersonal es una corriente que apunta (desde la investigación y la práctica) a que el ser humano alcance niveles óptimos de bienestar psicológico y de salud; expande el campo de los estados de conciencia "más allá de los limites del ego y de la personalidad" de ahí su nombre. Hacia los años 60 apareció la sicología transpersonal como una alternativa ante la falta de respuesta de las corrientes existentes a un desarrollo psicológico más elevado, como la búsqueda de autorrealización y auto trascendencia.
    Dichas corrientes eran: el psicoanálisis, el conductismo y la psicología humanista.
    Especialmente las dos primeras, ofrecían interpretaciones reduccionistas y patológizantes.
    El enfoque psicoanalítico estaba orientado hacia lo patológico, desestimando prácticamente todo lo referente a la salud. De hecho, dichos modelos promovían psicoterapias cuyo objetivo era la adaptación, ignorando totalmente todo lo referente a la autorrealización o a la auto trascendencia. Gordon Allport lo sintetizó así: "sobre la psicología de la liberación no tenemos nada".
    Si bien se admitía la importancia de las contribuciones del Conductivismo y del Psicoanálisis, quedaba un amplio sector sin investigar, y con ello grandes posibilidades para el desarrollo humano, desde el punto de vista de la salud y de la evolución, más allá de la neurosis o de la mera adaptación. El potencial de crecimiento y bienestar psicológico del ser humano ha sido subestimado.
  • La psicología transpersonal apunta a redimensionar esos potenciales, incorporando dicho replanteo a las disciplinas psicológicas. Para lograr ese objetivo, es decir expandir la investigación y la acción de la sicología a hacia dimensiones humanas asociadas a un bienestar óptimo, la Sicología Transpersonal se nutre tanto de la ciencia occidental cuanto de la sabiduría oriental, integrando ambas tradiciones en aras del desarrollo de nuevos potenciales humanos. Más allá del deseo de ampliar los modelos sicológicos existentes, otros factores, que se dieron dentro de la misma cultura, contribuyeron al surgimiento de la Psicología Transpersonal. Hacia la década del 60, las motivaciones propias de la cultura dominante, centradas en valores materiales y objetivos externos, comenzaron a notarse insuficientes. Se empezó a desarrollar un despertar espiritual -que hoy perdura- en la gente común y en muchos profesionales de la salud, que replantearon sus conceptos
  • La psicología transpersonal, propone, para los problemas espirituales, otras técnicas que van más allá de la palabra. Una de ellas es la meditación. Pero no se trata de poner a meditar al neurótico. Al neurótico se lo ayuda escuchándolo. Para aquellos pacientes que trascienden sus dificultades neuróticos y comienzan a enfrentar otro tipo de conflictos, relativos a la trascendencia del yo, del ego, por ejemplo; en esos casos se impone cómo método válido la meditación y otras técnicas que no se basan exclusivamente en la palabra, como la respiración holotrópica de Grof.

  • Desde hace miles de años, los seres humanos siempre han añorado la Edad de Oro, un momento de felicidad enorme pero inalcanzable a su vez. Pero en la actualidad, la ciencia psicológica en colaboración con la espiritualidad, ha elaborado un moderno sistema que le permite al ser humano encontrar lo que siempre ha buscado: la felicidad.
    Por supuesto que este sistema, es una herramienta de autodescubrimiento y no una verdad absoluta. Por lo tanto, en este curso vamos a introducirnos en el mundo transpersonal, un mundo de teorías y visiones nuevas de la vida, viendo una faceta poco explorada: la espiritualidad.

  • Ken Wilber es quizás el más erudito de los teóricos relacionados con lo transpersonal. Sus desarrollos son demasiado extensos como para este escrito y los abordaremos con la dilatación que merecen en otra ocasión. Basta aquí apuntar que siendo un eximio estudioso de la psicología tanto occidental como oriental, concluye que la espiritualidad y la religiosidad son características de la psiquis humana, aunque se ocupa de diferenciar la religión exotérica de la esotérica. "La religión exotérica o externa es una religión mítica, una religión terriblemente concreta y literal, que cree, por ejemplo, que Moisés separó las aguas del Mar Rojo, que Cristo nació de una virgen, que el mundo se creó en seis días,... que la tierra descansa sobre la espalda de un elefante y que éste, a su vez, se apoya sobre una tortuga que reposa sobre una serpiente... Así son las religiones exotéricas, un conjunto de sistemas de creencias que intentan explicar los misterios del mundo en términos míticos más que en términos de experiencia directa o de evidencia". Esta es la religión que Freud y otros investigadores han asociado, razonadamente, con fijaciones a un pensamiento mítico. Cuando en psicología se habla de religión y espiritualidad se está pensando en este tipo de creencias y raramente se distingue entre lo exotérico y lo esotérico.

  • Stanislav Grof, primero en su país de origen, entonces Checoeslovaquia, y luego en Estados Unidos, experimentó científicamente con LSD y otras sustancias psicodélicas. En sí mismo y en cientos de personas descubrió que bajo los efectos de estas sustancias alteradoras de la mente se generaban estados en los cuales emergían a la conciencia facetas normalmente no concientes, material biográfico inconciente, recuerdos de la vida intrauterina y estados de probable naturaleza transpersonal.Cuando se prohibió el uso de LSD por sus peligrosos efectos "colaterales", Grof decidió ir a la caza de otros procedimientos para generar esos estados. Junto a su esposa Cristina, ideó un método que empleando respiración intensificada o hiperventilación, combinada con cierto tipo de música y un trabajo corporal logra aparentemente desbloquear las barreras entre el inconciente y la conciencia, posibilitando la expresión de contenidos reveladores y curativos.

  • El terapeuta transpersonal puede emplear técnicas de construcción de estructura para tratar a un paciente "borderline", puede utilizar el método psicoanalítico para abordar una neurosis, pero considera que el horizonte de las posibilidades humanas puede ir mucho más allá de una neurosis más o menos bien llevada. No olvidemos que para el psicoanálisis y otros abordajes la salud mental es eso: una neurosis relativamente controlada. Para la psicología transpersonal la salud no es lo mismo que la normalidad. La normalidad es el estado de conciencia en el que se encuentra la mayoría de la gente; es un dato estadístico, no el objetivo que se persigue en una terapia. La salud está emparentada con el desarrollo exhaustivo del potencial humano el cual parece extenderse a espectros todavía misteriosos.

  • El terapeuta transpersonal puede emplear técnicas de construcción de estructura para tratar a un paciente "borderline", puede utilizar el método psicoanalítico para abordar una neurosis, pero considera que el horizonte de las posibilidades humanas puede ir mucho más allá de una neurosis más o menos bien llevada. No olvidemos que para el psicoanálisis y otros abordajes la salud mental es eso: una neurosis relativamente controlada. Para la psicología transpersonal la salud no es lo mismo que la normalidad. La normalidad es el estado de conciencia en el que se encuentra la mayoría de la gente; es un dato estadístico, no el objetivo que se persigue en una terapia. La salud está emparentada con el desarrollo exhaustivo del potencial humano el cual parece extenderse a espectros todavía misteriosos.


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SIMPLEMENTE PSICOLOGIA TRANSPERSONAL

Joshuamori
La generación del presente afortunadamente cuenta con una nueva fuerza dentro de la psicología, que proporciona otravisión distinta a la que nos tenían acostumbrado las viejas corrientes de la psicología, como es la nueva psicología transpersopnal, que como lo indica la enciclopedia WikipediaLa Psicología transpersonal es un movimiento psicológico no científico que considera que la psicología y la espiritualidad son dos aspectos complementarios del desarrollo humano, por lo que intenta realizar una integración entre la práctica psicológica y principios espirituales, tanto occidentales, como el cristianismo, como orientales, como el budismo o el yoga.
Si bien la cantidad de caminos que se pueden tomar a partir de esta síntesis son muchos (dependiendo de las concepciones psicológicas y espirituales que se integren), el objetivo principal del desarrollo humano sería para todos la trascendencia del sentido de sí mismo, para lograr identificarse con una conciencia mayor. Así, Ken Wilber distingue tres niveles en este desarrollo:

  • El nivel prepersonal es el momento de desarrollo en que los seres humanos aún no tienen conciencia de su mente (bebés pequeños, que todavía no tienen una teoría de la mente)
  • El nivel personal se alcanza cuando el niño toma conciencia de que es una persona que piensa, diferente a otros.
  • El nivel transpersonal es el nivel que se alcanza por medio del desarrollo espiritual, y consiste en trascender la identificación con el cuerpo y la mente, para alcanzar un nivel de conciencia mayor

Stanislav Grof en su libro "Psicología Transpersonal, nos indica, que La Psicología Transpersonal considera que la psique es multidimencional. Existen diversos "niveles de conciencia" y cada uno tiene diferentes características y se rige por distintas leyes. "el mayor problema de la psicoterapia occidental parece ser el hecho de que, por diversas razones, cada investigador ha fijado primordialmente su atención en un determinado nivel de conciencia y ha generalizado sus descubrimientos a la totalidad de la psique humana."

La psicología Transpersonal no reniega de otras escuelas de pensamiento como el psicoanálisis ni se plantea como opuesta; lo correcto sería decir que intenta ir más allá. Para la visión tranpersonal, los desarrollos de Freud han sido de fundamental valía en el desarrollo de la ciencia psicológica al incluir la idea del inconciente en una disciplina que se encontraba atada al racionalismo positivista. Indudablemente, el psicoanálisis abrió las posibilidades de comprensión de la psique humana. La psicología transpersonal promueve otra apertura incluyendo la dimensión espiritual del ser humano. El psicoanálisis es un modo de abordaje ideal para los distintos tipos de neurosis, la histeria y otras psicopatologías. No podemos negar que Freud era un neurótico, brillante, pero neurótico al fin. Y como tal, estudió la neurosis y "males" afines; se dedicó a lo que él veía de cerca.

Lo que el psicoanálisis y otras corrientes han descuidado es el estudio del ser humano sano. Estas terapias, si logran ser exitosas, desestructuran la neurosis y devuelven al paciente a la normalidad de su época.

Definitivamente nos agrega Groff, Ken Wilber es quizás el más erudito de los teóricos relacionados con lo transpersonal. Sus desarrollos son demasiado extensos como para este escrito y los abordaremos con la dilatación que merecen en otra ocasión. Basta aquí apuntar que siendo un eximio estudioso de la psicología tanto occidental como oriental, concluye que la espiritualidad y la religiosidad son características de la psiquis humana, aunque se ocupa de diferenciar la religión exotérica de la esotérica. "La religión exotérica o externa es una religión mítica, una religión terriblemente concreta y literal, que cree, por ejemplo, que Moisés separó las aguas del Mar Rojo, que Cristo nació de una virgen, que el mundo se creó en seis días,... que la tierra descansa sobre la espalda de un elefante y que éste, a su vez, se apoya sobre una tortuga que reposa sobre una serpiente... Así son las religiones exotéricas, un conjunto de sistemas de creencias que intentan explicar los misterios del mundo en términos míticos más que en términos de experiencia directa o de evidencia". Esta es la religión que Freud y otros investigadores han asociado, razonadamente, con fijaciones a un pensamiento mítico. Cuando en psicología se habla de religión y espiritualidad se está pensando en este tipo de creencias y raramente se distingue entre lo exotérico y lo esotérico.

Groff nos agrega sobre sus aportaciones en esta disciplina, que la psicología transpersonal es una cuestión de contexto. Esta corriente considera que el psiquismo se manifiesta en diferentes niveles de conciencia. En este contexto, la terapia trabaja según el nivel de conciencia en que se encuentre el paciente conservando la conciencia del espectro total de la existencia. El psicólogo transpersonal detecta el nivel de conciencia del paciente y lo ayuda a superar los conflictos propios de ese nivel, estando alerta y dispuesto a seguir al paciente hacia nuevos niveles experienciales a medida que se van presentando. "El terapeuta transpersonal se ocupa de todos los sucesos que emergen a lo largo del proceso terapéutico, incluidos los asuntos mundanos, los datos biográficos y los problemas existenciales. Lo que en realidad define la orientación transpersonal es el modelo de la psique humana que reconoce la importancia de las dimensiones espirituales o cósmicas y el potencial evolutivo de la conciencia.