JOSHUAMORI

Para quienes están plenamente identificados con su crecimiento espiritual, no puede dejar pasar por desapercibido las enseñanzas que el Tao proporciona, que conllevan a poner en práctica todo lo que encierra, a considerar su alcance, beneficios.

Encontramos en la página del Tao, que El tao que puede expresarse con palabras no es el tao permanente. El nombre que puede ser nombrado no es el nombre permanente",es decir:"Del Tao se puede hablar, pero no del Tao eterno. Pueden nombrarse los nombres, pero no el Nombre eterno".

Es esta la primera enseñanza de Lao zi contenida en el Tao te ching, libro canónico del taoísmo filosófico. He apelado a dos traducciones distintas del texto original chino para dejar más allá de toda duda que el propio Lao zi descree de todo intento de dar una definición del tao.

El tao reúne muchos de los atributos que suelen predicarse de Dios: es en si mismo la razón de su existencia, es infinito y eterno, es trascendente y omnipresente, y origen y destino de todos los seres.
Pero el tao siendo razón y ley de la evolución cósmica hace su obra infinita sin salir de su perfecta quietud. Su condición de inmutable y su trabajo silencioso lo califican como muy distinto del Dios personal y providente a que estamos acostumbrados. Semejante Dios patriarcal, concebido de diversas formas por la religionesteístas de occidente y medio oriente, es ajeno al pensamiento filosófico taoísta.
El resto de la grandes escuelas filosóficas chinas (Confucio, Mo Di, Mencio) han dado al concepto de dios un lugar central en sus doctrinas, con el nombre de Di o Tian, pero las escasísimas veces que lo mencionan los maestros taoístas Lao zi y Zhuang zi ubican a este concepto en una jerarquía subordinada al tao.

La naturaleza del Tao es tal que la Razón no puede concebirla, ni los sentidos percibirla. En otras palabras, es un Trascendente absoluto.

Nos agrega la página del Tao, que las referencias al Tao han de ser siempre paradojales, contradictorias. No hay modo de significar lo absoluto sin forzar el lenguaje hasta enfrentarlo con la lógica. Ya hemos reconocido que, si despojamos a la realidad fenoménica -al ser- de todas sus determinaciones, con el propósito de llegar a la idea del ser puro, del Ser con mayúscula, terminaremos por toparnos con más absoluta indeterminación: la Nada. Surge entonces la pregunta: ¿Es el Tao la no-existencia que conceptualiza la metafísica de occidente como la Nada? Ya podría anticipar a esta pregunta una respuesta negativa, pero una exacta comprensión de la cuestión requiere profundizar en la significación que tienen los caracteres Wu y You en chino y, más específicamente, en el contexto del Tao te ching. El doctor José Ramón Álvarez, de la Universidad de Fujen, Taipei, Taiwán, explica esto con suma claridad:

"Encontramos aquí dos conceptos claves en el taoísmo: el Wu y el You. A la hora de traducirlos se presenta un problema, porque los términos No-ser y Ser, que ordinariamente se usan, se presentan a equívocos, ya que su estructura metafísica no coincide con los conceptos de Ser y No ser (Nada) de las filosofías occidentales.
Wu y You no se niegan, sino que se complementan. Entre You y Wu no existe prioridad ontológica, y Wu no es la carencia de You. Wu y You no son más que dos aspectos metafísicos del Tao.
You (Ser) representa el aspecto del Tao en cuanto principio del mundo fenoménico y como tal es el comienzo y vida de todos los seres, es la madre de todo el universo. Desde el punto de vista del You conocemos las apariencias, las manifestaciones de lo real, lo fenoménico en cuanto fenoménico.
Wu (No-ser) representa el aspecto del Tao en cuanto origen y fundamento oculto de todo lo real, que se manifiesta en lo fenoménico. Desde el punto de vista del Wu conocemos las maravillas de la realidad, la esencia, lo no fenoménico de lo fenoménico.
Pero, You y Wu no son dos principios distintos ni opuestos, sino que tienen el mismo origen y son solo dos nombres distintos de una misma y única realidad: el Tao."