ESCANDALO POR MEDIO DEL LIBRO NEGRO DEL SEXO EN USA
JOSHUAMORI
Tarde o tempranos las cosas que se hacen y pretenden no ser divulgadas por las consecuencias que ello origina, más cuando se trata de sexo, sale a la luz pública, como lo señala Mario Diament del Diario la Nación de Buenos Aires y hace referencia, que unos 15.000 señores, integrantes de la elite de poder e influencia en la capital norteamericana, deben de estar sumidos en un creciente nerviosismo.
Son los miembros de la distinguida clientela que recurría a los servicios de Pamela Martin & Asociados, la exclusiva red de prostitución que regentaba Deborah Jeane Palfrey, una emprendedora mujer de 50 años, apodada la "Madama de Washington".
Cuando el escándalo estalló, en agosto del año pasado, Palfrey amenazó con divulgar los nombres de su voluminosa lista de clientes, pero en marzo una jueza de distrito, actuando a instancias del gobierno, emitió una orden de restricción. El jueves pasado, un juez federal levantó la restricción y la "Madama de Washington" se apresuró a poner los 20 kilos de papel a disposición de los medios.
No es la primera vez que este comprometedor inventario cae en manos de la prensa. En mayo pasado, Palfrey concedió una entrevista a la cadena de televisión ABC y llevó consigo una muestra de su "libro negro".
Como resultado de esta indiscreción, dos poderosos de Washington se apresuraron a renunciar. Uno de ellos era el subsecretario de Estado Randall Tobias, un ex ejecutivo de la industria farmacéutica a quien el presidente George W. Bush había encomendado la conducción de un millonario programa de prevención del sida en Africa. Tobias, por lo visto, no veía contradicción alguna entre su utilización discrecional de los servicios de madame Palfrey y la condición que la agencia que presidía imponía a los países beneficiarios de la ayuda: para la liberar los fondos, debían denunciar la prostitución.
El otro desenmascarado por las revelaciones fue Harlan K. Ullman, un consultor militar del Departamento de Defensa, a quien se le atribuye el haber acuñado el término "shock y conmoción" ( shock and awe ) para describir el descomunal ataque inicial contra Irak y que más tarde serviría para describir su propia reacción.
Durante 13 años, Palfrey condujo exitosamente su pequeño imperio sexual desde Vallejo, California, donde reside, empleando una red de 130 cortesanas, de entre 18 y 55 años, todas ellas estudiantes o graduadas universitarias, quienes cobraban un mínimo de 300 dólares la hora por sus servicios. Su estilo de management no difería del de cualquier corporación bien organizada. Las empleadas recibían regularmente un boletín elaborado por Palfrey, en el que se incluían desde consejos prácticos hasta perfiles de consumidores, para el mejor desempeño de sus tareas.
Definitivamente señala Diament,trescientos dólares la hora por una fantasía parece un precio excesivo aun para los influyentes y poderosos
