MAS SOBRE EL LIBRO DEL SEXO EN USA
Joshuamori
La exclusiva red de prostitución que regentaba Deborah Jeane Palfrey, una emprendedora mujer de 50 años, apodada la "Madama de Washington, está originando un gran escándalo, porque aparecen haciendo uso de ellas personajes de Washington
Palfrey, como lo comenta en un artículo publicado en el Diario la nación de Buenos Aires Mario Diament,condujo exitosamente su pequeño imperio sexual desde Vallejo, California, donde reside, empleando una red de 130 cortesanas, de entre 18 y 55 años, todas ellas estudiantes o graduadas universitarias, quienes cobraban un mínimo de 300 dólares la hora por sus servicios. Su estilo de management no difería del de cualquier corporación bien organizada. Las empleadas recibían regularmente un boletín elaborado por Palfrey, en el que se incluían desde consejos prácticos hasta perfiles de consumidores, para el mejor desempeño de sus tareas.
Hay en la lista de clientes, relara Diament, un economista de la administración de Bush, un prominente CEO de una gran corporación, funcionarios de la NASA, ejecutivos del Banco Mundial y del FMI, lobbistas, miembros del Pentágono y legisladores. Uno de los boletines recordaba a las muchachas que el Congreso reanudaba sus sesiones y, en consecuencia, la "temporada alta" se encontraba a punto de comenzar.
Lo cierto es que el público siente una enorme fascinación por los escándalos y las historias de perversión sexual en Washington, tal vez porque confirman la percepción de que no existe poder sin hipocresía.
La capital tiene fama de ser una ciudad aburrida poblada por gente igualmente aburrida que denuncia los pecadillos ajenos mientras practica los propios. Dos de los principales promotores del juicio político al presidente Clinton por su relación con Monica Lewinsky, Newt Gingrich y Robert Livingston, debieron renunciar poco después tras admitir relaciones extramaritales.
La irrupción de Palfrey con su libro negro, agrega Diament,podría ser saludada como una brisa de aire fresco entre tanta mojigatería, si no fuera que ella misma hace gala de una hipocresía similar cuando alega que lo que comandaba era un negocio de "fantasías eróticas" que excluía las prácticas sexuales.
Como se puede ver nada se esconde , tarde o temprano todo se se sabe....
