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JOSHUAMORI

Thomas Merton, el gran poeta y monje norteamericano, y traductor al inglés de la poesía de Cortés afirma: "Cortés ha escrito una de las poesías más profundamente "metafísicas" que existe. Obseso por la naturaleza de la realidad, este poeta intuye lo inexpresable

Joaquín Pasos, dijo de este sublime genial:

"Alfonso Cortés tiene el alma de madera. Es duro y sin pulir, como un verdadero primitivo, y trabaja quizás por instinto. Sin embargo, nació con la armonía en una mano. Educado bajo la tutela de Darío, Verlaine y demás simbolistas, camina con ellos, pero se les adelanta pegando gritos y llega hasta nosotros, solo. El nos siente, como nosotros lo sentimos a él. El es nuestro precursor. Porque es fuertemente poeta. Tiene fuerza de poesía, esa solidez de piedra roca, esa musculatura espiritual que golpea y aturde. Alfonso Cortés es un gigante capaz de matar a cualquiera de un grito.

Y es triste a veces, muy triste, porque el pájaro de su alma no puede volar en horizontes tan pequeños.
Y además, arrastra una tragedia, la gran tragedia de su vida.
Conociendo a Alfonso Cortés, su dolor y su fuerza, es cuando me indignan estos burgueses estúpidos. ¡Imbéciles

Hay que conocer león para saber quien es Alfonso Cortés. Tuve la fortuna de transitar por esa ciudad muy antigua, llena de historia y en donde con su catedral tan antigua es una joya, quizá no con la tanta elegancia, majestuopsidad de ornamentos que presentan muchas catedras e iglesias Europeas, pero si con la responsabilidad de que en una de sus naves descansa los retos del gran poesta Rubén Daríoy sus propios restos , que como lo indica la página dariana. comsu espíritu, "hombre-montaña encadenado a un lirio" y"ebrio de azur", sigue bogando, "pellizcando la piel de la noche", formulando preguntas a Dios, defendiendo a los salvajes, mostrándonos el camino.Me tocó camniar por sus adoquinadas calles e ir a su antigua universidad en donde se han graduados grandes talentos nicaragüense, así como estar su pequeña plaza, frente a la catedral en donde se dieron batallas y que siempre las ha contemplado la estatua de Máximo jerez y los dos leones de la entrada de la catedral
Para quienes no conocen esta ciudad les señalo, que ahí se liberó a Nicaragua de la dictadura de los Somozas por el magnicidio que cometió un brillante y humilde poeta como fue Rigoberto López Pérez´Justamente en la plaza principalestuvieron detenidos todos lo que participaron en ese baile de la casa del obrero en donde se dio muerte a Anastacio Somoza.
Por cosas que aveces no manejamos, me toco pasar por esos lados, y así adentrarme en lo que encierra esta ciudad en historia, poesía, lucha. Fue como me enteré de Alfonso
Cortés y me llamó mucho la atención su poesía mística.

Se ha escrito, que aació en León en 1893. Una noche de febrero de 1927, en la casa donde vivía, la misma casa solariega de Rubén Darío, se volvió loco

En el cuarto de la casa donde lo encadenaban debido a sus crisis de furia, había una ventana de viejos barrotes coloniales. Ahí se cuenta que escribió su famoso poema "Un detalle". José Coronel Urtecho sugirió que le cambiasen el título por el de "Ventana", argumentando

"¿"Un detalle"? ¿Por qué un detalle y no una ventana? Una prisión oscura de muros altos y una ventana. Me he preguntado, constantemente me pregunto: ¿Será esta la más bella poesía de la lengua española? ¿La más bella poesía de todas las lenguas? La recito para mí solo cada vez que quiero evadirme, salir, sentirme superior a mí mismo. Yo no sé qué es lo que hace que una poesía sea superior a las otras, pero ¿Rubén hizo nada más alto, nada más veloz, nada más escapado? Nada".

Por su parte, ya en el manicomio donde pasó después gran parte del resto de su vida, Alfonso dijo --explica Ernesto Cardenal-- "que el poema se refiere a los ojos azules de una mujer cuyo nombre --Angélica— está escrito en él"."La canción del espacio" fue el primer poema fruto de su locura, el primer poema alfonsino. Se identificaba con Alfonso Quijano y hacía el paralelo de que tanto él como don Quijote habían estado tras unos barrotes

Consideraba a Rubén Darío su "rival: "Yo soy menor que Darío Sarmiento --Rubén Darío-- pero más profundo; soy un poeta menor como Quevedo", aseguraba. Muere en su León natal, en 1969

Damaris Corté pereira, escibe, que Alfonso se introdujo furtivamente en los cielos y caminó por líneas especiales cobijadas con el ropaje especial y espacial de la «metafísica». ¿Acaso ese caminar alfonsino tuvo el sello del compás intermitente permitido por sus momentos de lucidez, cuyos segundos, minutos u horas convertía en siglos? ¿o fue quizás ese mundo muy especial de la anormalidad, quien le permitió tejer con hilos del más allá, maravillosas figuras poéticas que no calzaban en el entorno que rodeó su concepción? En los últimos años la humanidad ha acrecentado su interés por rasgar la cortina que separa a nuestro planeta tierra, de otros mundos, los acercamientos con seres de otras dimensiones se han incrementado, según relatos de los actores que han tenido esas experiencias; todo este acontecer empuja al hombre hacia una constante reflexión que gira alrededor del círculo ¿qué somos, de dónde venimos, hacia dónde vamos, qué o quiénes nos rodean?, Alfonso Cortés se adelantó en el tiempo y el espacio y a marchas forzadas, pero siempre hacia adelante produciendo su legado literario-metafísico, que lo ubica en el ayer, en el hoy y en el mañana.

Erwin Silva al respecto de Cortés escribe que es un enigma, más no del todo indescifrable si el lector propone una lectura sobre la ontología abierta que se trasluce y se infiere de los propios poemas alfonsinos.

Ontología en la dimensión de Cortés es la ontología fundamental. Y ésta se caracteriza por ser abierta como el mismo ser, es una apertura a todos los entes inclusive al ente que pastorea al ser que es el hombre. La radicalidad del existir humano la constituye el movimiento mismo de la comprensión del ser toda vez que no hay más verdad que la del ser en su autoluminosidad, ni otro sentido que el del tiempo sobre el cual el hombre se arroja como proyecto.

Esto, por supuesto, nos lo ha enseñado ya Martín Heidegger en su Sein und Zeit. Sin embargo cuando leemos a Alfonso, el poeta que eleva la condición metafísica del nicaragüense, es imposible obviar que el ser en su poesía ocupa un lugar cimero, es digámoslo así una experiencia que lo lanza al infinito, lo eterniza y le pone en presencia de Dios.

El punto de partida de un análisis fundamental del hombre y el poeta unido de una forma excéntrica en Alfonso Cortés, no es sólo la profundidad sino la altura de la solución ontológica lo que nos sorprende puesto que, sin ser filósofo, da la respuesta filosófica sintetizada, y en ella coinciden tanto belleza como el des-velamiento de la verdad que emana fontanal de su poesía.

Si tuviéramos que definir la ontología de Cortés, diríamos que es la finitud esencial de los límites del hombre. Vivir es la experiencia de lo finito. El hombre se siente y se comprende vulnerado por la muerte desde el primer vivir. Este hecho impulsa al hombre (Alfonso Cortés) a una estrategia, a una búsqueda o a una salida del tiempo, y en esta tentativa prepara la vía para el infinito al que ve como un por-venir.

En el caso de Alfonso, una paradoja metafísica fundamenta su poética y un énfasis del ser se patentiza cada vez que habla del hombre o nos proyecta su yo grandioso que es el poeta y el hombre al mismo tiempo en una “esencia inconfundida”, en una flor del fruto.
Algunas poesías:

LA CANCIÓN DEL ESPACIO
La distancia que hay de aquí a

una estrella que nunca ha existido

porque Dios no ha alcanzado a

pelllizcar tan lejos la piel de la

noche! Y pensar que todavía creamos

que es más grande o más

útil la paz mundial que la paz

de un solo salvaje...
Este afán de relatividad de

nuestra vida contemporánea --es--

lo que da al espacio una importancia

que sólo está en nosotros, --

y quién sabe hasta cuándo aprenderemos

a vivir como los astros--

libres en medio de lo que es sin fin

y sin que nadie nos alimente.
La tierra no conoce los caminos

por donde a diario anda --y

más bien esos caminos son la

conciencia de la tierra... --Pero si

no es así, permítaseme hacer una

pregunta: --Tiempo, dónde estamos

tú y yo, yo que vivo en ti y

tú que no existes?

IRREVOCABLEMENTE
Por donde quiera que escudriña la mirada,

sólo encuentra los pálidos pantanos de la Nada;

flores marchitas, aves sin rumbo, nubes muertas...

Ya no abrió nunca el cielo ni

la tierra sus puertas!

Días de lasitud, desesperanza y tedio;

no hay más para la vida que el fúnebre remedio

de la muerte, no hay más, no hay más, no hay más

que caer como un punto negro y vago

en la onda lívida del lago, para siempre jamás...

YO

Muchos me han dicho: --El viento, el mar, la lluvia, el grito

de los pastores... Otros: --La hembra humana y el cielo;

otros: --La errante sombra y el invisible velo

de la Verdad, y aquellos: --La fantasía, el mito.
Yo no. Yo sé que todo es inefable rito

en el que oficia un coro de arcángeles en vuelo,

y que la eternidad vive en sagrado celo,

en el que engrenda el Hombre y pare lo infinito.
Por eso, mis palabras son silencio hablado,

y en la fatal urdimbre de cada ser, encuentro

difícil lo sabido y fácil lo ignorado...
Yo soy el Mercader de una divina feria

en la que infinito es círculo sin centro

y el número la forma de lo que es materia.



Erwin Silva nos agrega finalmente, que es indudable que el espíritu de Alfonso Cortés pone en contacto a la poesía con la mística. Sin embargo, esto no sería completo si no se considera reflexiva la experiencia de Dios que en Cortés deriva en palabra y no en silencio.

Dios es idea, pero es una experiencia que ante todo, le hace estar en presencia de la Divinidad. Y esta experiencia parte de lo sensorial, de lo físico. A Dios se le ve sudar por los poros de su frente arrugada. Tal sudor es eterno como es eternal la actividad de Dios. Alfonso Cortés es un poeta que tiene a Dios al lado, es alguien familiar que le comunica secretos y de quien él respira el perfume del paraíso. Dios está en el joven sonido del agua, en el viento y la mujer y es, por igual, gran demiurgo que realiza al Universo. Más debe aclararse que Alfonso Cortés experimenta a Dios desde su existencia (lo pre-vé) sin resolver la incógnita de su vida, empero indefectiblemente siente que lo resolverá en el futuro cuando vea plenamente a Dios, la terrible aurora.

Alfonso Cortés se figura a Dios de manera antropomórfica y lo identifica con la belleza. Y al hombre lo sabe finito, insatisfecho, aventurero y nostálgico. Es muy probable que las lecturas teosóficas hayan modelado su figuración de Dios como actividad e infinitud a cuyo culto ofreció su alma, consiguiendo con ello situarse en la avanzada humana que trasciende, partiendo de la visión de que existe un oculto paraíso donde el espíritu es rosa que se abre a “los vientos de Dios”.
VIVA LEÓN JODIDOes el Grito simbólico de los leones , quienes se sienten orgulloso de su pasado, de su historia.