JOSHUAMORI
A pesar del capricho de algunos de querer objetar el alcance, investigaciones que la ciencia parapsicológica ha logrado en los últimos años catalogándolo de seudo ciencia, como el caso de el argentino Mario Bunge quien ha escrito, que otra seudociencia, todavía muy difundida, es la parapsicología. Ésta es la disciplina que afirma la posibilidad de la transmisión del pensamiento, del conocimiento del futuro, de la telequinesis y de la comunicación con los muertos. Es una mera superstición legada por la antigüedad. Pero es la única seudociencia en la que se hace experimentación. Sin embargo, los que han estudiado los experimentos parapsicológicos han encontrado que adolecen de una de dos fallas: o bien no hay grupos de control o bien hay fallas de razonamiento estadístico.
En todo caso, el estatus científico de la parapsicología se ve distinto desde dos perspectivas epistemológicas diferentes. Por ejemplo, un empirista dirá que la parapsicología no está probada ni refutada: que lo único que podemos afirmar es que hasta ahora nadie ha logrado transmitir pensamientos, a menos que sea por fax, por teléfono, o de viva voz. De modo que debemos seguir experimentando.
En cambio, un epistemólogo realista y materialista afirmará que tales experimentos son una pérdida de tiempo. Razonará así: el pensamiento no existe de por sí, sino que es un proceso neurofisiológico. Por consiguiente, no se puede transmitir sin canales físicos, de la misma manera que no se puede transmitir un dolor de barriga, un latido del corazón o una emoción. Todos estos son procesos fisiológicos intransferibles, aunque por supuesto comunicables por la palabra o el ademán. Por consiguiente, no es necesario esperar un número ilimitado de años para ver si alguien logra confirmar alguna hipótesis parapsicológica. Si alguien persiste en hacer experimentos, que los pague de su bolsillo.
No cabe la menor duda, que tales afirmaciones ignoran la relevancia de lo que a través del tiempo, especialmente en el presente, la parapsicología ha alcanzado a través de investigaciones llevadas a cabo por universidades, institutos, con el apoyo de disciplinas como la física, medicina, química , que ha logrado adentrarse en la fenomenología paranormal y en algunos fenómenos dar explicaciones a sus manifestaciones .
Actualmente como nos los recuerda Moisés Garrido, considérese, que otras teorías científicas han estado destinadas a dar la razón a los que aceptamos la realidad de los fenómenos paranormales. Quizás la más novedosa fue la que propuso en 1971 David Böhm, profesor de Física Teórica en el Birbeck College de
En 1969 el neurocirujano Karl Pribam -fundador del Centro de Investigaciones del Cerebro de
El pintor neoyorquino Ingo Swann, considerado uno de los más grandes paragnostas de las últimas décadas -quien llegó a colaborar como “espía psíquico” en proyectos secretos del Gobierno de EE.UU.-, fue sometido a principios de los años
Muchos parapsicólogos han defendido la idea de que los fenómenos paranormales son producidos por un tipo de energía de naturaleza electromagnética emitida por la mente humana o bioenergía, bautizada con el nombre de “telergia” (tele=lejos; ergo=acción) por F.W.H. Myers (1843-1901). Pero todos los intentos de constatar la existencia de la telergia han sido en vano, como los llevados a cabo hace 30 años por el parapsicólogo Eugene Dolgoff, quien reconoció que no existe transferencia de energía psíquica. Se suma a esta conclusión el parapsicólogo Stanley Krippner: “La extraña capacidad de la percepción extrasensorial y de la psicocinesis para trascender los límites ordinarios del tiempo y del espacio crea problemas a quienes defienden modelos explicatorios basados en la energía”. Y es cierto. Sabemos de sobra que la energía disminuye en función de la distancia (lo que no ocurre con la telepatía, por ejemplo). Además, se han realizado pruebas parapsicológicas aislando las ondas electromagnéticas mediante la “cámara de Faraday” sin que los resultados fuesen negativos.
En cambio, las tesis de Karl Pribam y David Böhm podrían ser la fórmula más adecuada para dar respuesta a la compleja naturaleza de los fenómenos paranormales. El mismo Eugene Dolgoff, refiriéndose al modelo holográfico, señala que “nada necesita ir de aquí para allí porque en esa esfera no existe ningún allí”. Así, la telepatía, la psicocinesis o cualquier otro suceso paranormal tendrían su base en ese nivel subyacente en el que todo está interconectado. Este nuevo enfoque traería consigo una profunda transformación en la investigación parapsicológica, hasta tal punto de que ya podríamos hablar de una “Parapsicología Cuántica”, el “eslabón perdido” entre


Me complace mucho, el poder participar y así felicitarles por tan interesante información, estuve estudiando hasta 3 año Parapsicología en la Univ.de la 3ra Edad en Venezuela, y siempre estoy atenta a todo lo que se relaciona con los fenómenos paranormales, e investigaciones al respecto, nuevamente gracias.
Me complace mucho, el poder participar y así felicitarles por tan interesante información, estuve estudiando hasta 3 año Parapsicología en la Univ.de la 3ra Edad en Venezuela, y siempre estoy atenta a todo lo que se relaciona con los fenómenos paranormales, e investigaciones al respecto, nuevamente gracias.