JOSHUAMORI
Todos los países orientales, especialemte India, China, nos legan conocimientos maravillosos de lo que representa la Alquimia, sus repercusiones en pro del crecimeinto de la persona, especialmente en su evolución espiritual.
Se sabe, como seres somos bajo un soplo divino, traemos enegía lo sufiente para que al saberla utilizar alquímicamente se manifiesten todas aquellas acciones que nos permitan usar potencialmente la oportunidad que se nos da en estas formas físicas perecederas
La alquimia nació en el antiguo Egipto, y empezó a florecer en Alejandría, en el periodo helenístico. Se considera que los escritores de algunos de los primeros filósofos griegos contienen las primeras teorías químicas. Zósimo de Tebas (alrededor del 250-300), descubrió que el ácido sulfúrico era un disolvente de metales y liberó oxígeno del óxido rojo de mercurio.
El concepto fundamental de la alquimia procedía de la doctrina aristotélica de que todas las cosas tienden a alcanzar la perfección. Puesto que otros metales eran considerados menos “perfectos” que el oro, era razonable suponer que la naturaleza formaba oro a partir de esos metales en el interior de la Tierra, y con habilidad y la diligencia suficientes, un artesano podría reproducir este proceso en el taller. Al principio, los esfuerzos hacia este objetivo eran empíricos y prácticos.
Durante los califatos de los Abasidas desde 750 a 1258, floreció en Arabia una escuela de farmacia. El primer trabajo conocido de esta escuela es la obra titulada De alchemia traditio summae perfectionis in duos libros divisa, atribuida al científico y filósofo árabe Abú Musa al-Sufí, conocido en Occidente como Geber; este trabajo podemos considerarlo como el tratado más antiguo sobre química propiamente dicha. Los alquimistas árabes se familiarizaron con lo que actualmente llamamos reactivos químicos. Creían que los metales eran cuerpos compuestos, formados por mercurio y azufre en diferentes proporciones. Su creencia científica era el potencial de transmutación.
La alquimia, se transmitió a Europa a través de España, gracias al florecimiento que las ciencias y las artes experimentaron en Al-Andalus durante la edad media. Los primeros trabajos existentes de la alquimia europea son los del monje Roger Bacon y el filósofo alemán Alberto Magno.
rincondelvago.com nos hace referencia sobre China, que resulta muy complicado determinar la aparición de la alquimia en el pensamiento humano pero las evidencias parecen demostrar que ésta se desarrollo antes en China que en Occidente. La alquimia china esta relacionada con propósitos más antiguos que la metalurgia o la medicina. Planteaba la inmortalidad física y se remonta al siglo 8 a.C. Para el siglo 4 a.C. planteaba que esto se lograría con drogas mágicas denominadas el elíxir de la vida, y lo planteaba como una solución de oro lo cual era hipotético por la dificultad de disolver oro.
Son posibles las influencias indias ya que la alquimia china es muy similar a la india. Talvés la alquimia se desarrollo en China como un asunto doméstico. Se le asoció al taoísmo, religión mística formada en el siglo 6 a.C.
Los tratados sobre alquimia más antiguos conocidos relacionan a la alquimia con las matemáticas místicas de 64 hexagramas (figuras de 6 líneas usadas para adivinación). La relación con la práctica química es tenue pero menciona algunos materiales e implica operaciones químicas. El primer alquimista chino que fue razonablemente conocido fue Ko Hung (283-343 d.C.), quien escribió un libro conteniendo obscuras recetas para elixires, en su mayor parte compuestos de arsénico y mercurio. El libro alquímico chino más famoso es el Tan chin yao chuen (grandes secretos de la alquimia), probablemente escrito por Sun Ssu-miao (581-673 d.C.), y es un tratado práctico en la creación de elixires (mercurio, azufre y las sales de mercurio y arsénico son prominentes) para lograr la inmortalidad, plantea otras sustancias para la cura de enfermedades y la fabricación de piedras preciosas.
Sin embargo, las igualdades entre los materiales usados en la alquimia china, hindú y occidental son más sorprendentes que sus diferencias. De todas maneras la alquimia china difiere de la occidental por sus objetivos. Mientras que en occidente los objetivos principales eran la transmutación de sustancias y los elixires de inmortalidad, ninguno de estos dos objetivos parecen haber sido muy importantes en China.
La alquimia china fue consistente desde el principio, y hubo una pequeña controversia en su historia. Los alquimistas chinos han variado sus recetas para los elixires de la inmortalidad o talvés sólo cambiaron sus nombre; de todas formas se han encontrado aproximadamente 1000 recetas. En occidente había conflictos entre los partidarios de la farmacia química y hierbal. En China los remedios minerales fueron siempre aceptados. En Europa había conflictos entre los que pensaban que el objetivo principal de la alquimia era hacer oro y los que creían que era el desarrollo de nuevas medicinas. En China este último fue el dominante.
La alquimia china siguió su propio camino mientras que en occidente las numerosas promesas religiosas de la inmortalidad hicieron que la alquimia no tuviera como prioridad lograr la inmortalidad. Las deficiencias de la religión china le dieron a la alquimia la oportunidad de llenar ese lugar. Muchos de los elixires desarrollados por los chinos eran venenosos lo que llevó a los alquimistas chinos a moderar se peligrosidad variando sus ingredientes o por medio de manipulaciones químicas. El gran deseo de los chinos por la inmortalidad llevó al historiador inglés de la ciencia Joseph Needham a realizar una lista sobre los emperadores chinos que murieron por envenenamiento a causa de la ingestión de dichos elíxires. Finalmente una sucesión de muertes reales hicieron a los alquimistas y emperadores mas cuidadosos y la alquimia china desapareció. Talvés el pueblo chino adoptó el budismo que ofrecía formas más fáciles de lograr la inmortalidad.
Uno de los descubrimientos químicos más grandes la pólvora desarrollada en China (mezcla de salitre, azufre y carbón). Los chinos la conocían desde mucho antes que en occidente aunque estos la usaban para hacer fuegos artificiales. La pólvora llegó a Europa en el Siglo 13.
No Obnstante, también China hace uso de la Alquimiaque
se ha identificado con la importancia de saber manejar adecuadamente el yin y el yang y sobre ello se ha escrito,que tenía un carácter sagrado y ritual e implicaba ciertos actos religiosos, como sacrificios, ayunos y oraciones, con vistas a obtener un oro de síntesis purificado del elemento yin. De hecho, la alquimia china puede ser comprendida si se estudia en el ámbito general de las creencias taoístas de dicho pueblo. Es necesario referirse sobre todo a la concepción de los dos elementos fundamentales, yin y yang, masculino y femenino, que constituirían todo lo existente. El principio masculino yang ha sido identificado con el dao (o tao), entendido como la vía, el principio universal, la verdad. Cuanto más yang contiene una cosa, más tiene esa cosa de noble, incorruptible, «absoluta» y participa en las cualidades yang de fuerza, longevidad y perfección. La transmutación de los metales consiste en eliminar el principio frío femenino yin, aumentando lo yang. Por ello el oro fabricado en un laboratorio resulta superior al oro natural, precisamente porque se le ha quitado cualquier traza de yin y puede ser ingerido por el adepto, para que le transmita las propiedades de perfección e inmortalidad. Para los chinos el oro representa el metal noble por excelencia, pero igualmente importantes son las perlas y el jade, que también están dotados de virtudes mágicas y de incorruptibilidad, en virtud de la esencia yang. Cualquiera que lleve oro, jade o perlas, experimenta las influencias benéficas del elemento caliente masculino yang. Estas sustancias preservan al cuerpo de la corrupción, ejerciendo un papel fundamental en el ámbito de la vida y de las concepciones religiosas y filosóficas chinas, un rol de «inmortalización» que se ha transmitido a la alquimia. La finalidad de la alquimia china es la búsqueda de la inmortalidad a través de la fabricación y la asimilación del oro sintético.
El alquimista no busca el oro como un simple metal, sino por sus propiedades mágicas y regeneradoras. Los orígenes históricos de la centralidad revestida de oro se investigan en la preparación sintética del cinabrio, una sustancia de color rojo sangre, dotada de yang, que según las creencias poseía un poder «talismánico» y que se utilizaba desde tiempos muy primitivos en las tumbas de los aristócratas con el fin de asegurarse la inmortalidad. Asimismo se creía que, puesto en el fuego, producía el mercurio, el alma de todos los metales y principio cardinal de la alquimia.
Comparándola con la hindú, la alquimia china posee una mayor relación con la metalurgia y la cosmología. De hecho, en la base de esta última hallamos el principio de homologación Hombre-Cosmos, la codificación de los «vínculos sagrados», de las «correspondencias» que unen al hombre-microcosmos con los metales y con cada ser viviente, en suma con la concepción de la vida como elemento constitutivo y universal de lo real. En la base de la magia y de la alquimia hallamos la creencia de que la naturaleza es como un gran organismo vivo, en cuyo seno cada elemento animado o inanimado, hombre, animal, vegetal o mineral, participa en el ciclo de vida, muerte y resurrección.