JOSHUAMORI
El destino… es algo así como lo que no esperas pero en realidad está ahí y, ¿sabes? Tarde o temprano te atrapará y no te dejará escapar… es nuestro destino.
El hecho de manifestarnos físicamente en este plano en un planeta que hemos llamado Tierra, constituye una gran oportunidad para indagar mientras transitamos el por qué de ello.
Lo cierto, que ya estamos acá, lo quisimos nosotros, por qué se dio, cuál es la razón de ser de ello. Será la casualidad, el azar, qué realmente hay detrás de esto. Será el destino quien nos acompañará hasta que desaparescamos.
¿Qué es realmente el destino?, ante esta inquietud hay diferentes percepciones, expresiones de acuerdo a la cultura, aprendizaje, convicción de cada quien .
Por ejemplo la Enciclopedia Wikipedia nos agrega, que
La teoría de la causalidad dice lo siguiente: "Toda acción conlleva una reacción, dos acciones iguales tendrán la misma reacción", a menos que se combinen varias causas entre sí haciendo impredecible a nuestros ojos el resultado.
Nada existe por azar al igual que nada se crea de la nada. Todo tiene una causa, y si tiene una causa estaba predestinado a existir desde el momento en que la causa surgió. Es por ello que la casualidad, es también llamada, causalidad.
Debido a que la inmensa cantidad de causas es muy inmensa, nos es imposible conocerlas todas y enlazarlas entre sí.
Desde un punto de vista religioso el destino es un plan creado por Dios, aun así no puede ser modificado de ninguna manera.
Lo cierto, que todo pareciera indicar que hay un plan preestablecido que debemos de cumplir de acuerdo a nuestro nivel, despertar, un plan que tiene sus objetivos, metas que cumplir.
Cada quien lo explicará de acuerdo a la percepción individual de cada quienen donde se integran culturas, religiones, creencias, que nos han legado quienes han transitado por esta vida y noshan dejado sus experencienas .
Hay quienes señalan, que nuestro destino esta sujeto a la experiencias ya vividas en otras vidas que dieron origen al karma, a la causa -efecto que comprende las buenas y malas acciones que hemos realizado de acuerdo al rol desempeñado,en nuestras interrelaciones.
Cuando dejamos la forma física y el alma emprende el viaje a otra dimensión a un plano más sutil que el que afrontamos, evaluamos que también fueron nuestras acciones, aprendizaje que obtuvimos en la oportunidad que se nos dio de estar.
Justamente, graciás a ese análisis , determinamos lo que hemos avanzando, que niveles superiores hemos logrado, todo ello con el finde evitar el retorno a este plano físico, liberarnos del sufrimiento, la dependencia, emosiones. Al tomar conciencia de nuestras fallas, errores y que sabemos debemos corregirnos a fin de ascender de nivel, establecemos el plan a cumplir , plan que desde luego es aprobado, considerado por seres superiores que no juzgaran que también hemos trabajado en pro de nuestro progreso.
Son esos seres superiores quienes nos vigilan y hacen cumplir nuestro plan mientras permacemos en esta dimensión. Como todas las cosas hay un principio y un fin. Nuestro destino esta sujeto a ello, lo único al que no tenemos libre albeldrío es cuando nos toca partir dentro de la normalidad del vivir. Hay grandes exepciones como el suicidio, que uno lo determina , pero sabemos va en contra de la naturaleza normal de nuestro vivir.
Pienso que todos nosotros traemos destellos de nuestro plan, en donde la intuición desempeña un rol significativo y nos avisa a través de simbolos, señales que debemos hacer ante determinados hechos y que nos ayuudan a cumplir cabalmente con nuestro plan en pro de nuestro karma.
Se dice, que de acuerdo al compromiso karmático que se tiene con personas que de alguna manera ya se han vinculado con nosotros , es cuando se manifiestan los padres, hermanos,pareja, toda esa familia que seleccionamos y que nos acompañaran en un trayecto de nuestra vida, en donde debemos reconocer lo karmático que nos une.
En la medida que transitamos, nos vamos ubicando en el espacio, escenario que nos corresponde actuar, se van manifestando las personas que estan ligadas a nosotros, y que debemos estar atento en el por qué de esas relaciones, que nos une a ello.
Cada día que vivimos se nos manifiestan señales, símbolos que debemos estar atento de reconocerlos, pues algunos de ellos nos proporcionan ayuda en información sobre nuestro vivir.
Ya venimos determinado cuantos años nos toca vivir, es decir,hasta la manera de como hemos de morir, que rol debemos desempeñar, estar atento de nuestras interrelaciones, actuaciones.
Haypasajes que debemos transitar porque ha si esta preestablecido y de ello debemos obtener la experiencia, conocimientos para actuar, crecer espiritualmente.
A manera de ejemplo, el tan sonado caso últimamente de Clara Roja, Consuelo González quienes jamás pensaron que en la mitad de su vida se iban ausentar de la rutina diaria en donde estaban integradas y pasar 6 años con un grupo de guerrillero que las iban a cuidar, hasta el extremo de una de ellas, convertirse en madre, aspecto que sin duda alguna, jamás en lo racional, mientras vivía en la ciudad pensaba que esto les iba a suceder, y lo que es más relevante, que se le da la oportunidad de retornar, seguir con su plan inicial, en donde ahora deben manifestar el por qué de esa experiencia.

Sobre este tópico hay muchas opiniones, una de ellas, como la de Biacora del Destino, nos indica, que en la cadena áurea, tan misteriosa, nada es realmente fortuito. Todo fluye del destino. Los procesos que configuran el destino están mutuamente enlazados en el tiempo, así como los eslabones de una cadena están formando una continuidad. Cadena áurea la ha llamado Homero y la imagen la usan otros poetas de la antigüedad. Júpiter la va dejando caer del cielo; la cadena no se interrumpe.Ella consiste en la sucesión temporal de una causa plena y de un efecto pleno.
Si cada requisito (o pequeña causa), parte integrante de la causa plena, estuviese solo, como se busca en los laboratorios, produciría un efecto regular y fácil de identificar, salvo que el requisito proveniese de una cadena caótica y así casi misteriosa. Los efectos plenos que surgen en la realidad son resultado de la cooperación y antagonismo de muchas leyes lineales y no-lineales (estas últimas pudiendo generar soluciones caóticas) y de muchos requisitos pequeños, no de uno sólo. Estas leyes, entonces, no parecen claras. El efecto pleno es combinación de muchas fuerzas en juego. No son ni dos ni diez los mecanismos que participan en el destino presente. Casi todas las partículas del cosmos y sus movimientos, casi todas las leyes vigentes, lineales y no-lineales, son requisitos para la evolución de cualquier evento, salvo en el laboratorio, donde se disminuye artificialmente el número de causas, aumentando la regularidad con nuevas leyes claras o restricciones superimpuestas.
Azar o racionalidad en nuestro destino: dependen de nuestro modelo mental. Un tábano puede cambiar la historia de un continente. Al zumbar frente a la nariz de un gobernante, sumido en cavilaciones sobre la estrategia a emplear, puede desbalancear el peso de dos opciones alternativas. Una chispa en el polvorín puede mostrar como pequeñas causas pueden provocar grandes efectos. Los expertos en armas de fuego reconocen que una pequeña incisión en un proyectil modifica la trayectoria esperada. Si en la batalla de San Lorenzo le hubiese tocado morir ya sea al coronel San Martín o ya sea al sargento Cabral, las consecuencias serían diferentes.
atinachile.cl. nos comenta al respecto, que en las tradiciones orientales, por ejemplo, no se habla de destino sino de karma. Karma es una palabra sánscrita que significa acción. Originalmente se empleó en el contexto de la filosofía Vedanta de la India. Desde allí pasó al Budismo y luego al Taoísmo. La idea es muy sencilla: cosecharás lo que tú siembres. Si obras mal sufrirás, si obras bien gozarás. Es cosa de observar la vida de las celebridades para percatarse que este principio se cumple con una regularidad asombrosa. Una y otra vez personas que han hecho sufrir o que han faltado a la ética terminan pagando las consecuencias de sus actos.

Tal vez alguien podría cuestionar esta ley universal argumentando que las mejores personas, las más buenas y justas, no terminan siendo las más opulentas ni las más poderosas; pero esa supuesta crítica sólo pone en evidencia que no se ha comprendido el verdadero alcance de este concepto. El gozo que se cosecha no es la bonanza angustiante del poder ni del dinero, es la auténtica felicidad del que no necesita dinero ni poder más allá de lo justo y necesario para subsistir. Una vez que se comprende esto se constata una vez más que este principio universal se cumple sistemáticamente. En efecto, las personas más bondadosa y, sobre todo, las más santas siempre son felices, aún en medio de la injusticia y la escasez.

Es oportuno mencionar que el karma actúa siempre en dos niveles: el burdo y el sutil. En el nivel burdo, el karma se parece mucho más al concepto de acción-reacción de la física, por ejemplo si golpeo a alguien con el puño me puedo quebrar los huesos de mis propios dedos. En otro ejemplo, si contaminamos la atmósfera deberemos sufrir las consecuencias del calentamiento global. De la misma forma, si insulto a alguien, probablemente, se enojará conmigo y, eventualmente, aprovechará la primera oportunidad para vengarse. Por el contrario, si le obsequio a alguien un regalo muy bonito o preciado, sin duda esa persona estará muy agradecida y querrá manifestarme su agradecimiento no sólo con palabras sino que en la medida de sus posibilidades. Este es el karma burdo porque sus consecuencias se manifiestan en lo que nos pasa.
El karma sutil - en cambio - es la huella psicológica, conciente o inconsciente, que me marcará como un estigma o como un galardón, según sea el caso. Al criar a un hijo o una mascota, o incluso al cuidar de una planta, se experimenta la felicidad propia del karma sutil. Por otra parte, al matar o torturar, al robar o mentir, se sufre inevitablemente el peso de nuestro proceder incorrecto. No nos engañemos, el karma sutil siempre se experimenta, ahora bien, en una psiquis sana se sufre a nivel conciente, en una mente perturbada se manifestará sólo a nivel inconsciente o psicosomático.

De los dos tipos de karma, el más importante es el sutil, ya que no depende de lo que nos pasa sino de cómo nos pasa. Depende de nuestra actitud emocional y, en definitiva, mental. Por eso, las consecuencias del karma sutil son mucho más importantes y duraderas que las del karma burdo: lamentamos haber golpeado a esa persona mucho tiempo después de que cesó el dolor de mi propia mano.

En conclusión, en este sentido místico debemos admitir, entonces, que lo que nos pasa es consecuencia de nuestras acciones y, por lo tanto, somos arquitectos de nuestro propio destino. En consecuencia, el destino fatal, impuesto ???desde afuera??? es - definitivamente - sólo una ilusión.

Puede ser oportuno mencionar que místicos de todas las tradiciones auténticas han conocido desde muy antiguo la facultad adivinatoria que permite prevenir situaciones, generalmente en sueños y de manera imprevista pero también ???tras cierto entrenamiento??? durante la vigilia e incluso deliberadamente. Esta habilidad precognitiva que todos poseemos, aunque sólo se exhibe en algunos, parecería contradecir al libre albedrío pero un análisis más riguroso nos hace ver que no es así. No hay contradicción ya que la clarividencia no es fatalista. Un sueño o una tirada del tarot, por ejemplo, puede advertirnos que algo malo nos podría pasar. Pero esa advertencia tiene justamente el rol de evitar que ello ocurra. La anticipación mística no atenta contra el libre albedrío, por el contrario lo expande, nos permite ser más libres al estar prevenidos de las consecuencias de determinadas decisiones.