JOSHUAMORIAZ

La vida siempre reserva sopresas e invitan a reflexionar que cada quien tiene reservado su momento para dejar el cuerpo físico cuando le toca la hora del llamado, en este caso a la guerillera mexicana, nacida en un país muy lejano de su patria México, estudiante de la Universidad Autonoma de México no le tocaba estar entre los muertos, sus compañeros de pelotón.

Lucía Andrea como se llama, dejó sus estudios para incooporarse a la Farc adentrarse en la fiolosofía de esta, en lo que la Farc pretende alcanzar con su lucha guerrillera , y se integró a formar parte del batallón atacado, junto otro paisano y ver como sus compañeros, como el segundo de la Farc cae, muere en manos del ejército colombiano y ella queda solamente escuadron que el ejército del ecuador designó al lugar del combate.

Tal como lo relata Maggy Ayala para el diario el Tiempo deQuito,junto con ella, en la madrugada del sábado primero de marzo, murió su compatriota y presumiblemente su alumno, Juan González del Castillo. Los dos pertenecían a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Según datos encontrados en los computadores recogidas en el campamento destruido y que supuestamente pertenecen a alias Raúl Reyes, los dos mexicanos recibían adiestramiento, que incluía manejo de explosivos.
Nacida y radicada en el Distrito Federal de México, Lucía Andrea, identificada en las filas insurgentes como 'Alicia', es parca al responder a los medios que tuvieron acceso a su habitación del quinto piso del centro hospitalario. A este lugar fue trasladada el domingo pasado, junto a dos colombianas heridas, que fueron rescatadas por el ejército ecuatoriano en el sector de Santa Rosa, donde también se encontraron los cadáveres de otros 21 supuestos subversivos.
Morett Álvarez viajó el pasado 10 de enero de México a Cuba, y de ahí a Quito. Su regreso a México estaba programado para el próximo 11 de marzo.
Con palidez en su rostro, y voz apagada, relató: "Estaba dormida cuando recibimos un primer ataque aéreo. Luego de dos o tres horas después fuimos atacados de nuevo".
Sin embargo, evadió toda respuesta relacionada con su tiempo de permanencia con el grupo irregular de Colombia, o por cuánto tiempo estuvo en Ecuador y en el campamento destruido.
Pero según la información reservada que manejan las autoridades mexicanas, alguna ya publicada en medios de ese país, Morett tiene antecedentes de haber participado en acciones a favor de la liberación de los hermanos Cerezo Contreras, señalados en México como participantes de movimientos subversivos.
Su familia dice que estuvo de "visita" haciendo turismo, aunque reconoció que es una "joven crítica y comprometida", señaló un familiar al diario mexicano El Universal. Según el medio, el 30 de octubre de 1998, siendo estudiante de preparatoria, Andrea fue detenida por "faltarle al respeto" al entonces presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, cuando éste encabezada un acto público en instalaciones de la UNAM en Texcoco.
La mexicana fue detenida cuando lanzaba proclamas a favor del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (Ezln) en exigencia del cumplimiento de los acuerdos de San Andrés Larrainzar, que por entonces se discutían en Chiapas.
A más del activismo en agrupaciones de extrema izquierda, Morett también participó en un movimiento para exigir la liberación de los hermanos Cerezo Conteras, detenidos tras ser acusados de ser integrantes de la guerrilla mexicana de las Farp, que se adjudicó la autoría de bombazos contra bancos en el 2001, según relata el rotativo.
El alumno muerto, Juan González del Castillo, viajó el pasado 31 de enero de México a Panamá, y de ahí a Quito. González del Castillo era un investigador académico sobre movimientos y gobiernos de izquierda.
Según publicó este miércoles el diario mexicano La Jornada, autoridades mexicanas dieron a conocer que Colombia entregó supuestas pruebas de la vinculación de Morett y González con las Farc.
Según medios mexicanos, en los computadores de alias Raúl Reyes también se hallaron indicios de la vinculación de las Farc con organizaciones criminales mexicanas, en especial con integrantes del cártel de Sinaloa, entre ellos Arturo Beltrán Leyva (el barbas) señaló La Jornada.
Las autoridades ecuatorianas esperan cumplir con la identificación y autopsia del cuerpo para entregarlo a las autoridades mexicanas, mientras Morett será puesta a disposición de la justicia, según informó el ministro de Defensa ecuatoriano, Wellington Sandoval.
Eluniversal.com.mx sobre este caso aporta. que seguimientos realizados por órganos de inteligencia de México y Colombia coinciden en que Lucía Andrea Morett ganó poco a poco la confianza de las FARC al grado de que, desde que la oficina de esa organización en México fue cerrada en 2002, la mexicana comenzó a mantener una mayor relación con el grupo armado lo que evidenció al ser encontrada dentro de la zona devastada por el fuego colombiano en la que también murió el número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Raúl Reyes y su esposa, la guerrillera Olga Marín, también hija del principal dirigente, Manuel Marulanda, Tirofijo. Según la inteligencia civil mexicana Lucía Andrea Morett encabeza una célula de 38 personas activas para las FARC que operaba desde la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). De acuerdo con información de inteligencia civil del gobierno mexicano, desde 2002, Lucía Andrea Morett intensificó, junto con los integrantes de la cátedra Libertador Simón Bolivar sus encuentros con Marco León Calarca, entonces titular de la oficina de las FARC en México, para que impartiera conferencias y pláticas con los jóvenes de la UNAM. También se tiene documentado que Lucía Andrea sostuvo encuentros con Olga Marín, quien al igual que Calarcá se encontraba en las oficinas de las FARC en México y ambas iniciaron la construcción de una red de apoyo al grupo armado. A partir de ese intensivo intercambio, las FARC identificaron espacios en México para integrar la red de simpatizantes y activistas de su organización que se extendió por Monterrey, Jalisco, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, la Universidad Autónoma de Chapingo y Texcoco, en el estado de México. El liderazgo de Lucía Andrea Morett hizo que ella fuera designada entonces como coordinadora de la cátedra Simón Bolivar, y a través de ella se canalizaba a estos jóvenes reclutados para los programas de adiestramiento en aquel país sudamericano. Según el reporte, éstas células han mantenido acercamientos con grupos de “movilización radical” en México como el EPR, el ERPI y el EZLN. Autoridades colombianas que pidieron el anonimato afirman que tienen pruebas de que Lucía Andrea había estado antes en Colombia para sostener contactos con las FARC