JOSHUAMORI
¿Sabe en qué consiste? ¿ Lo ha experimentado alguna vez? ¿ Cuál es su causa, consecuencias? ¿ Cómo explicarlo? serían algunas preguntas involucradas en este tipo de afección
Muchas veces se manifiesta el sexo a través del sueño y es conocida como sexsomnio
plenitud.com. aporta sobre ella que los especialistas en disturbios relacionados con el sueño explican que este padecimiento difiere completamente del estado de sonambulismo. El mantener relaciones íntimas estando inconsciente es un desorden del comportamiento REM, (movimiento rápido del ojo).
“Cuando una persona está en la fase más profunda del sueño, el cuerpo permanece inmóvil”, explica el especialista argentino en trastornos del sueño, Francisco Bravo. “En el caso de aquellos que experimentan el sexo dormido esto no ocurre y pueden actuar con su cuerpo”
Según el psicólogo estadounidense Michael Mangan, el llamado sexsomnio es más común de lo que se cree, de tal manera que incluso se ha creado un foro en internet –sleepsex.org– donde se invita a los afectados por este extraño comportamiento a que cuenten sus experiencias. Una mujer, por ejemplo, intentaba mantener relaciones sexuales con su pareja y acto seguido se despertaba y le acusaba de intentar violarla. Otra internauta explica que su marido es sexsonámbulo y que no le importa, salvo por el molesto hecho de que empezaba a roncar tras el coito. En el mismo foro, una afectada dice sentirse engañada porque su esposo se masturba sin darse cuenta todas las noches. Cuando pone en peligro la relación, este trastorno del sueño se puede tratar fácilmente con medicamentos
Agrega plenitud.com, que quienes padecen este curioso disturbio no creen que puedan ser capaces de hacer el amor y no advertirlo. “Consultan al médico cuando ya no soportan más el cansancio, incluso cuando se encuentran marcas en la piel que no pueden fundamentar y si el sexo es con la pareja y ésta le cuenta lo que ha pasado la noche anterior no recuerdan nada y se niegan a creerlo”, explica Bravo.

Si se sospecha que el paciente puede estar atravesando este trastorno se lo ingresa para realizarle un estudio del sueño donde se comprueba la actividad cerebral mientras está descansando. “Hay ciertas personas que debido a explicaciones genéticas, por el consumo del alcohol o estrés no logran perder la tonicidad muscular cuando están dormidos.

Esto significa que cualquier cosa que estén haciendo en el sueño puedan llevarla a la vida real mediante la actuación de lo que estén experimentando”, ratifica el especialista español José Luis Guillade Ramos, quien coincide con su colega argentino en la gravedad que reviste la enfermedad ya que estando dormido se pueden tener relaciones sexuales con extraños o incluso cometer otros actos de riesgo.
A las personas que padecen este disturbio se las trata con una terapia psicológica en combinación con un medicamento que actúe como relajante muscular para impedir la actividad mientras se duerme. Lo importante es que el paciente y su pareja, si es que la tiene, se animen a contar lo que está sucediendo para que la situación se pueda revertir

Se dice, como lo expone, blogs.que.es, que muchos científicos piensan que el sexsomnio, es un pariente incontrolable del sonambulismo, pues son numerosas las características que comparten: el estrés, la falta de sueño y el alcohol o las drogas provocan ambos trastornos en las personas que son proclives a ello. También es típica, en las dos parasomnias, la amnesia sobre lo que la persona hace mientras duerme. Ni unos, sonámbulos, ni otros, sexsomnes, recuerdan los acontecimientos de la noche pasada.

El sonambulismo es un trastorno familiar; es muy probable que, si los padres lo tienen, también se presente en sus hijos, y hay algunas evidencias de que el sexomnio tiene, a su vez, componentes hereditarios.

Pero otros especialistas pretenden que se lo clasifique como otra parasomnia. Para Pin Arboledas: "Esta conducta no siempre se da en la misma fase de sueño en que se produce el sonambulismo. Y la realidad es que aún no sabemos con certeza cuál es su origen. Descartemos la explicación fácil: que es una forma de liberar las represiones. En la mayoría de las personas que sufren una parasomnia hay un despertar conductual, pero no uno cortical, de la corteza cerebral. Pensamos que hay un estímulo que despierta al paciente, pero al estar profundamente dormido, no es un despertar completo". Esto, que suena un poco críptico, tiene una explicación muy sencilla. Cuando soñamos, entramos en un estado conocido como hipnogógico: el cuerpo se paraliza y solo funcionan el cerebro, los músculos de los ojos, el corazón y la respiración. Es la parálisis del sueño, que se produce cada vez que uno duerme. Se trata del mecanismo de defensa del organismo para evitar escenificar físicamente los sueños, lo que podría resultar peligroso. "La realidad", explica Pin Arboledas, "es que en ningún momento del sueño la desconexión con el medio es total, porque es un estado de inconsciencia reversible, no como el coma. El trastorno del sueño en fase REM no presenta esa parálisis en quienes lo sufren, por eso son capaces de representar el sueño y, si son violentos, de tener una gran actividad motriz. Cuando se despiertan, cuentan el sueño, a diferencia de quienes padecen sonambulismo o sexsomnio, que no recuerdan nada". Por más singular y peregrina que pueda parecer esta dolencia, realmente existe, y su diagnóstico es vital. Según asegura Pin Arboledas: "El problema más grave de esta parasomnia es que puede ser el primer síntoma de una enfermedad neurodegenerativa". Y esto sí puede acabar siendo una verdadera pesadilla.
En concreto como lo cita mundo52.com, téngase presente, que los sueños pueden ser un espacio de nuestro cerebro destinado a vivir experiencias intensas mientras dormimos. Cuando nos soñamos practicando sexo solemos despertar contentos, pero si lo hacemos en exceso, podemos estar ante un enfermedad. Se trata del sexsomnio, una patología muy común, de acuerdo al psicólogo estadounidense Michael Mangan.
Las reacciones son parecidas a las de los sonámbulos, pero en vez de vivir los sueños que pasan por su mente, los sexonámbulos cumplen sus fantasías eróticas con la persona que duerme a su lado pero, eso si, sin ser conscientes de ellos. La enfermedad se identificó por primera vez en 1996 y su popularidad es tan alta que incluso existe un foro en Internet, sleepsex.org, para que los afectados compartan sus experiencias