JOSHUAMORAIAZ
El oficio de la prostitución es en algunos países un gran mercado, dado a la demanda de satisface las necesidades sexuales, sin embargo ello involucra muchos aspectos que son importantes de considerar, como los actores involucrado en ello, el aspecto legal, los precios, , muchas veces hasta mafias involucradas.
deia.com/es/impresa destaca que la regulación de la prostitución supone formalizar una demanda de compra de servicios genitales que convierte el cuerpo de la mujer en mercancía legal, en anatomía de catálogo expuesta para el consumo de desaprensivos. Para los puteros, las prostitutas no son mujeres, sino cuerpos femeninos de los que sólo interesa sus características anatómicas y el precio. El putero elige cuerpos entre cuerpos, no entre personas. El mercado de la prostitución supone, pues, un comercio de complexiones anatómicas en el que sólo interesa la longitud de las piernas o el tamaño de las mamas, pero no la persona. Aunque sea duro decirlo, el putero sólo busca una buena relación entre calidad y precio. De hecho, las prostitutas no sólo deben exhibirse semidesnudas para ser elegidas por los consumidores de sexo, sino que a la primera pregunta que deben responder, una vez que han sido elegidas, es ¿cuánto...?
La mujer, con consentimiento o sin él, deviene cuerpo objeto, mercancía destinada a satisfacer la genitalidad masculina. Por tanto, la prostitución es una actividad aberrante concebida para satisfacer las supuestas e hipócritas necesidades naturales e irreprimibles de los hombres. En consecuencia, hay que promover y proveer un mercado con suficientes cuerpos de mujeres y renovar la mercancía cada determinado tiempo. La prostitución no se considera stricto sensu violencia de género, cosa que yo no comparto, pues en la medida en que se cosifica el cuerpo de la mujer con fines comerciales, se violenta su persona. En definitiva, regular el comercio sexual es legitimar la violencia contra las mujeres, por lo que éticamente el objetivo no puede ser otro que la abolición de la prostitución.
Sobre este tema, critica se comenta un escrito de Minnie Moran que hay las callejeras de 8 dólares "por subida", son las as prostitutas "menos afortunadas que deben soportar todo tipo de hombres, porque sus tarifas son las más bajas, y en algunos casos suben hasta 10 ó 12, por soportar algunos "juegos sexuales".
Las hay "modelos" que cobran 200 dólares la hora, funcionarias públicas, cuyos clientes son sus compañeros de trabajo; jóvenes universitarios que costean sus estudios con sus servicios sexuales, adolescentes impúberes que piden a sus clientes dinero para comprar la ropa de moda, "hombres a domicilio" y hasta "gays", para ambos sexos. En el mercado de la prostitución hay de todo.
Se señala, que muchas veces se ha visto a una hermosa mujer, con estudios universitarios, alta, elegante, de buen vestir, cabellos y uñas bien arreglados, pero jamás nos imaginamos que puede ejercer la misma profesión de las que se observan por "Calle J", debido a que se tiene la errada idea que las prostitutas sólo son mujeres de mal vivir, vulgares maneras y ropas baratas.
Se sabe también que existen grandes organizaciones empresariales que venden sexo para "los más exigentes". Sus empleadas son las que se reúnen con clientes en hoteles cinco estrellas para cobrar hasta más de B/. 200 la hora y ponen sus restricciones.
Una mujer denominada, July relata con orgullo que es "prostituta de las más caras del país". Con su estampa de modelo y ropa de boutique, no solo le brindan al cliente un sexo placentero, sino también una "agradable" compañía y una imagen de conquistador. Su clientela generalmente está integrada por acaudalados empresarios, tanto extranjeros como locales, prominentes políticos y algunos altos funcionarios.
En este mercado también están las que trabajan en el sistema conocido como "Call Girl", que tiene como principal arma de trabajo el teléfono, instalada en un apartamento de lujo, y la particularidad de escoger a sus clientes de un nivel financiero elevado. "Sólo tratamos con hombres que requieren mujeres de cierta categoría", señaló
Entre las prostitutas de lujo, también están las que ofrecen sus servicios sólo a turistas, y tienen sus fotos y números en catálogos que son distribuidos en algunos hoteles.
Se comenta que las niñas de 13 años en adelante se han convertido en las favoritas de los empresarios de la prostitución. Por la ternura y la facilidad de seducción, sin contar el desarrollo acelerado de las mismas.
En algunos casos son menores de edad que venden golosinas en algunos semáforos de la localidad. Y cuando se acercan a sus clientes, que generalmente viajan en autos, le dicen "no quiere que haga algo más", como dijo una quien no quiso detallar en su "modus operandi". No obstante, dijo que hay si el cliente pide "algo más" le cobra 25, 30 o 40 dólares, dependiendo de la negociación.
Moran agrega en su escrito, que también se da el caso de jóvenes bien parecidos que se dedican a atender a mujeres de edad madura que están dispuestas a pagar por la compañía que inicia con una cena de 150 a 200 dolares , también entran en el mercado carnal.
Ha y muchas mujeres adineradas que son las clientes frecuentes de estos jóvenes, quienes -en ocasiones- combinan su negocio sexual, con los estudios.
Otros hombres se dedican a animar fiestas exclusivas de damas y "la que ofrezca más" puede ser su cliente de la noche. A diferencia de la prostitución femenina, casi todos los hombres tienen una tarifa más alta, debido a que sus clientes por noche son limitadas.
En el caso de los homosexuales, son personas cuyas inclinaciones y experiencias sexuales tienden consciente o inconscientemente a unirse con otras personas de su mismo sexo.
Hombres que se dedican a deambular por las calles vestidos de mujer que muchas veces engañan a sus clientes, quienes los recogen pensando que son mujeres.
Como también los hay que frecuentan cierta clase de locales en busca de clientes, que ya saben dónde encontrarlos.
O tal vez los que disimulan sus inclinaciones llevando una aparente vida normal, pero dedicándose a satisfacer a personas de gustos extraños.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados